Un informe del INTA, elaborado a partir de imágenes satelitales, reveló una mejora en las condiciones de la vegetación de gran parte del secano mendocino. Las precipitaciones registradas durante octubre favorecieron la recuperación de los pastizales naturales, un dato alentador para la actividad ganadera de San Rafael y General Alvear.
Las abundantes precipitaciones registradas durante octubre dejaron un panorama favorable para el secano mendocino. Según un análisis del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), gran parte de este territorio presentó condiciones positivas y muy positivas en el estado de su vegetación, especialmente durante la segunda quincena del mes.

El fenómeno se explica por las lluvias acumuladas, que generaron condiciones de humedad superiores a los valores históricos de octubre y favorecieron el desarrollo de los pastizales naturales, fundamentales para la alimentación del ganado.
El relevamiento incluye diferentes sectores de Mendoza, divididos en tres regiones: Zona Norte, integrada por San Martín y Lavalle; Zona Centro, que comprende Santa Rosa y La Paz; y Zona Sur, conformada por San Rafael y General Alvear.
LAS IMÁGENES SATELITALES MUESTRAN LA MEJORA DE LOS PASTIZALES
Para evaluar el estado de la vegetación, los especialistas utilizaron el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI), una herramienta que permite medir el vigor de las plantas mediante imágenes satelitales.
A partir de estos registros se elaboran mapas de anomalías que comparan la situación actual con los valores históricos, permitiendo identificar las zonas donde la vegetación presenta mejores o peores condiciones que las habituales.

Los resultados correspondientes a octubre de 2026 muestran una evolución favorable en amplias superficies del secano provincial, con una presencia destacada de valores positivos durante la segunda quincena, particularmente en el centro-este mendocino.
UN DATO ALENTADOR PARA LOS PRODUCTORES GANADEROS
La mejora de las condiciones ambientales representa una señal positiva para los productores que desarrollan su actividad en campos de secano, donde la disponibilidad de pastizales naturales depende en gran medida de las precipitaciones.
Desde el INTA destacan que esta información permite tomar decisiones sobre el manejo de los rodeos, la rotación de potreros, el ajuste de la carga animal, los destetes y la planificación de suplementación alimentaria.

De esta manera, el seguimiento satelital se convierte en una herramienta estratégica para aprovechar mejor los recursos forrajeros y reducir los riesgos productivos.
Si bien las condiciones pueden variar entre sectores, los registros de octubre muestran un escenario alentador para buena parte del secano mendocino, donde las lluvias contribuyeron a mejorar el estado de la vegetación y las perspectivas de disponibilidad de alimento para el ganado.


