En cada rincón de la Escuela Gicolini se respira un espíritu de superación. Es una institución de Educación Especial donde cada día es una oportunidad para aprender, crecer y compartir.
Allí, los niños, niñas y jóvenes con discapacidad encuentran un espacio donde sus sueños pueden hacerse realidad. Y hoy, tienen uno muy claro: jugar al fútbol en su propia cancha.
El entusiasmo ya está, los arcos también. Pero falta un detalle fundamental: las redes. Para poder convertir los goles y celebrar con alegría, la comunidad educativa de la Gicolini ha iniciado una campaña solidaria y convoca a quienes puedan colaborar para completar este anhelo.
«Buscamos colaboradores para poder jugar y tener nuestra cancha lista», expresan desde la escuela, con la esperanza de que la comunidad se sume a este gesto solidario.
El fútbol funciona más allá de un deporte, sino como un motor de inclusión. En cada pase y en cada gol se construyen valores como el compañerismo, la integración y la confianza.
Para estos chicos y chicas, contar con su propia cancha no es solo una cuestión de juego: es un espacio de encuentro, de alegría y de oportunidades.
Desde la Gicolini saben que juntos es más fácil. Por eso, quienes deseen aportar pueden comunicarse al 2604402014 y formar parte de este sueño en construcción.
Porque cada red que se sume a los arcos será un paso más hacia la felicidad de estos “jugadores y jugadoras” que ya se imaginan gritando goles en su cancha propia.







