En distintos puntos del departamento se encuentran en etapa de finalización los cultivos de cobertura, una práctica que se va incorporando por productores locales para mejorar la salud del suelo y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
En este contexto, desde el INTA Rama Caída, destacaron la implantación de un lote de Vicia villosa implantado en el departamento como cultivo de servicio, una especie que combina eficiencia biológica y múltiples beneficios agronómicos.
El momento de finalización de este tipo de cultivo depende del objetivo productivo que se busque alcanzar.

Si se interrumpe el ciclo entre un 30 y 40% de floración, la planta aporta nitrógeno de rápida disponibilidad, favoreciendo al cultivo que le suceda. En cambio, cuando se deja superar el 40% de floración, el aporte de nitrógeno es mayor y de liberación más prolongada, extendiendo sus beneficios en el tiempo.
Además de su función como fertilizante biológico, la Vicia villosa cumple otros servicios ecosistémicos de alto impacto, como el control natural de malezas y la formación de una cobertura vegetal densa que protege el suelo, reduce la erosión y genera un rastrojo ideal para la siembra directa.
En la región sur de Mendoza, se promueve este tipo de cultivos como una alternativa estratégica para diversificar los sistemas productivos, especialmente en zonas con limitaciones hídricas y suelos frágiles.

Ensayos y experiencias a campo muestran que la incorporación de vicia y otras leguminosas de servicio no solo mejora la fertilidad y estructura del suelo, sino que también contribuye a reducir el uso de insumos químicos, avanzar hacia una agricultura más resiliente y sustentable, y potenciar el valor ambiental de la producción local.
Este tipo de experiencias consolida el avance de las prácticas sustentables en la agricultura sanrafaelina, promoviendo una producción más equilibrada, eficiente y respetuosa con los recursos naturales.







