Lo que comenzó como un hecho de profunda indignación para la comunidad de San Rafael tuvo un desenlace inesperado y positivo durante las últimas horas. El bolso de trauma completo, que había sido sustraído de una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) mientras los profesionales asistían una urgencia en el barrio El Molino, fue recuperado tras ser abandonado en una institución sanitaria.
El equipamiento vital -un videolaringoscopio de última generación, tubos endotraqueales, cánulas y máscaras laríngeas- fue arrojado por encima del cierre perimetral del centro de Salud del mismo barrio. Según las primeras informaciones, el bolso fue hallado por el personal del lugar, quienes constataron que se trataba de los elementos denunciados como robados el día anterior.
Tras una inspección preliminar, se confirmó que el equipo médico se encuentra prácticamente completo y en buenas condiciones, lo que permitirá que sea reintegrado de inmediato a la operatividad de la unidad de emergencias.
Un robo que puso en jaque el servicio
Cabe recordar que el siniestro delictivo ocurrió en momentos en que la dotación de la ambulancia se encontraba fuera del vehículo brindando asistencia médica a un paciente. El robo del bolso de trauma representaba una pérdida sensible, ya que contiene instrumentos y medicación técnica para la atención de pacientes en estado crítico o con riesgo de vida.
La masiva difusión del hecho y el repudio generalizado de los vecinos habrían sido determinantes para que los autores de la sustracción decidieran desprenderse del botín, considerando la dificultad para su comercialización y el daño directo causado a la salud pública local. Con la recuperación de estos elementos, el servicio vuelve a contar con la totalidad de sus herramientas para la atención de siniestros y emergencias en el departamento.







