San Rafael tuvo este fin de semana una de esas jornadas que quedan en la memoria de cualquier pescador. En El Tigre, uno de los lugares donde se congregan los amantes de la caña y la paciencia, apareció un ejemplar que no se ve todos los días: una carpa gigante de 9,5 kilos.
La captura fue de Damián Olguín, que logró sacar del agua a este verdadero “tanque” y rápidamente la noticia empezó a correr entre los que frecuentan la zona.

No solo por el peso, sino porque hacía mucho que no se registraba un ejemplar de este tamaño en el departamento.
En otras provincias o espejos de agua del país las carpas grandes pueden ser más comunes, pero en el sur mendocino no es algo habitual, por eso la sorpresa fue doble.
La carpa no suele estar en el podio de “las más buscadas” por muchos pescadores deportivos de la zona, que a veces prefieren otras especies. Pero tiene su propio club de fans, y cada temporada suma más.

En general, suele moverse cerca del fondo, buscando alimento, y eso hace que muchos pescadores opten por técnicas y carnadas específicas. Y aunque para algunos sea “la alternativa”, para otros es directamente el objetivo: hay quienes salen a buscarlas a propósito, por el desafío y por la posibilidad de dar con una sorpresa pesada.
Otro punto que suma es el reglamento: en Mendoza, la carpa está habilitada para la pesca durante todo el año y además no tiene límite de extracción. Por eso es una opción frecuente para quienes quieren salir a pescar sin estar tan atados a temporadas o cupos.







