Fuente: Radio Mitre.
Desde la vereda parece una casa urbana contemporánea como cualquier otra, pero adentro de sus paredes hay más de 20.000 cepillos de dientes, casetes, disquetes y restos de obra. Es la Waste House de la Universidad de Brighton, en Inglaterra, una vivienda levantada casi por completo con basura que se convirtió en un ejemplo de economía circular aplicada a la arquitectura.
Qué es la casa hecha de basura y por qué se volvió un símbolo
La casa tiene dos plantas y está dentro del campus del centro de Brighton. Su origen es un prototipo televisivo de 2008, armado en seis días por el presentador Kevin McCloud y el arquitecto y profesor Duncan Baker-Brown. En 2012 arrancó su reconstrucción con residuos, con la participación de más de 300 estudiantes y aprendices.
Según la universidad, está hecha en más de un 85% de residuos domésticos y de obra, es el primer edificio público permanente de Europa construido casi íntegramente con desechos y tiene certificado energético A. La institución resume la filosofía del proyecto en una idea: para ellos no existen los desechos, solo cosas que están en el lugar equivocado.
El proyecto nació de un problema bien concreto. En una entrevista con el diario británico The Guardian, Baker-Brown advirtió que “por cada cinco casas que construimos en el Reino Unido, el equivalente a una casa en materiales de desecho termina en un vertedero”. Según la Comisión Europea, los residuos de construcción y demolición son, en volumen, el mayor flujo de residuos de la Unión Europea.
Cómo se construyó, capa por capa
La obra costó 140.000 libras, con mucho trabajo voluntario y académico. Juntar los materiales fue el gran desafío: las cintas VHS llegaron de videoclubes que bajaban la persiana, los cepillos de una empresa de limpieza del aeropuerto de Gatwick y de escolares, y los jeans de negocios de ropa. También se sumaron pancartas de vinilo de festivales, que se usan una sola vez porque llevan la fecha impresa.
Los cimientos usan escoria granulada de altos hornos, la estructura es de madera y contrachapado recuperados y el muro principal combina tiza y arcilla comprimidas. Por fuera la cubren 2.000 losetas de alfombra, y el relleno suma 4.000 casetes VHS y 4.000 estuches de DVD. Los cepillos se clasificaron y secaron antes de ir a los muros, y la universidad midió su capacidad aislante.
Ojo, no todo es reciclado: la membrana transpirable, las ventanas de triple vidrio, el cableado y la plomería son nuevos. La casa no reemplaza a la construcción tradicional, pero muestra que lo que se tira puede cumplir otras funciones.
Qué es hoy la Waste House
Funciona como laboratorio vivo de diseño ecológico, abierto a visitas y sede de un máster en Diseño Sostenible. Desde 2025 se llama Wild House y se usa como modelo de vivienda social con materiales favorables a la biodiversidad, en un país donde, según Friends of the Earth, 9,6 millones de personas viven en barrios casi sin plazas ni espacios verdes.


