Una comisión especial investigará casos de abigeato en zonas rurales

La seguidilla de hurtos de vacas, caballos y lechones en zonas rurales de San Rafael y la violencia que aplican sus autores dieron lugar a una investigación que tiene al fiscal Javier Giaroli como protagonista y derivará en la conformación de una comisión especial para que investigue los hechos.
De acuerdo con la información judicial, hay una veintena de causas entre el año pasado y lo que va de 2019 en relación a hechos ocurridos en campos de San Rafael y General Alvear. Vacas, caballos y lechones han sido “cuatrereados” por delincuentes que, en su afán de apropiarse de los animales, no dudan en matar perros o eliminar otras especies que habitan en las zonas rurales.
El hurto o robo de animales es conocido como abigeato y en el Código Penal de nuestro país está previsto en el artículo 167 ter. La legislación actual reprime con prisión de 2 a 6 años al que se apoderare ilegítimamente de una o más cabezas de ganado. La pena será de 3 a 8 años si el abigeato fuere de cinco o más cabezas de ganado y se utilizare un medio motorizado para su transporte. Además, en caso que se acredite la participación de tres o más personas en el hecho, la pena se eleva de 4 a 10 años.

Preocupación
empresarial y ganadera
Días atrás, en la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael se realizó una importante reunión entre integrantes de esa entidad; el Ministerio Público Fiscal, representado por Pablo Peñasco; y la Policía, a través del jefe distrital, Marcelo Calipo, y el departamental, Eduardo Algaba.
Expuesta la problemática por parte de la cámara empresaria, Peñasco –conjuntamente con los jefes policiales– se comprometió a avanzar en la investigación de los hechos y destacó el esclarecimiento de varios de ellos.
“La modalidad de robo es similar en todos los casos y deja ver el amplio conocimiento que poseen los delincuentes en cuanto a las características geográficas, fincas, alambrados, rincones y caminos entre los campos, así como técnicas de carneo y desposte, acciones que se realizan en la misma propiedad durante las horas de la noche y en total oscuridad. La carne luego es trasladada en vehículos, a caballo o incluso a pie, hasta propiedades de zonas cercanas, para luego ser comercializada ilegalmente en carnicerías no registradas, a domicilio, por redes sociales a precios muy bajos y sin controles bromatológicos”, precisaron desde la Cámara de Comercio.