Una dirigencia que, demasiadas veces, solo se pasa la pelota

En la sociedad argentina, futbolera como pocas, la expresión “pasarse la pelota” es utilizada habitualmente para señalar que alguien le ha derivado un problema o un trabajo a otro, sin hacerse cargo de su realización o de su resultado. En el fútbol, deporte en el que el uso de una pelota es indispensable, pasarse el balón es lo más lógico y natural, hasta se puede decir que es lo mejor que le puede ocurrir a un conjunto, pues ello indica que hay juego asociado. Sin embargo, la connotación negativa de la frase se refiere a las situaciones en las que un jugador no quiere comprometerse con la tenencia de la pelota y se la deriva a otro para que resuelva, trasladando así la responsabilidad.
En política, y más concretamente refiriéndonos a la clase dirigente, la connotación suele ser la misma: aquella conducta que asumen quienes hoy son oficialismo y oposición, y en otros momentos ocuparon la otra categoría, de pretender exonerarse de responsabilidades ante hechos o situaciones en las que muy probablemente hayan tenido injerencia y/o poder de decisión.
Así, hoy podemos ver cómo en las más diversas esferas de poder dirigente y en los temas más variados, “pasarse la pelota” es la jugada preferida o, lo que es peor, la pretendida solución que esos dirigentes plantean a los desafíos decisorios. Desde la marcha y estado actual de la economía nacional hasta quién tiene la culpa del colapso de un puente sobre la Ruta 40, todo depara que de uno y otro –u otros– sector político la responsabilidad siempre la tenga quien está en la vereda de enfrente.
Como decíamos al comienzo, en el fútbol “pasarse la pelota” puede ser un signo de buen juego, de saludable asociación, pero también se sabe que un equipo que solo se pasa la pelota y no hace goles no será demasiado exitoso, puesto que no cumplirá con el objetivo final del juego, que es marcar goles. Lo mismo pasa con la dirigencia política: lo que hoy la sociedad espera es que sus conductores comiencen a hacer “goles”, que son las soluciones a los problemas que nos aquejan, y dejen de pasarse la pelota.