Una estudiante del IRIS participó de la Fiesta Departamental de la Vendimia y destacó el valor de la inclusión cultural

Ana Paula Verón, alumna de Educación Integral, fue parte del espectáculo vendimial tras superar una audición destinada a personas con discapacidad. Desde la institución resaltaron el acompañamiento familiar y el trabajo sostenido en formación artística.

La Fiesta Departamental de la Vendimia volvió a ser escenario de historias que reflejan el espíritu de inclusión y participación que atraviesa al evento cultural más importante de Mendoza. En esta oportunidad, Ana Paula Verón, estudiante del Instituto IRIS, formó parte del espectáculo vendimial luego de ser seleccionada en una audición destinada a personas con discapacidad, una experiencia que fue celebrada tanto por la comunidad educativa como por su familia.

La directora del IRIS, Lorena Martínez, dialogó con Diario San Rafael y FM Vos (94.5) y puso en valor el recorrido artístico de la joven, el trabajo institucional y el acompañamiento familiar que permitió que Ana Paula volviera a vivir la experiencia vendimial por segunda vez. “Fue muy lindo, Ana Paula Verón es una estudiante del nivel de Educación Integral y es la segunda Vendimia en la que participa”, expresó.

Martínez explicó que la participación se dio a partir de una audición abierta dentro de un cupo específico. “Como todos los artistas que han tenido la posibilidad de ir y audicionar, Ana Paula también lo realizó dentro del cupo que había para personas con discapacidad para poder participar de la Vendimia”, señaló, y remarcó que el proceso fue idéntico al del resto de los bailarines. “Ella gratamente fue seleccionada y quedó en la parte de Folclore”, agregó.

El impacto de la experiencia

Desde la institución destacaron el impacto que tuvo la experiencia en lo personal y en lo colectivo. “Muy contentos a nivel institucional, nos llena de orgullo ver a Ana Paula bailar”, afirmó la directora, quien pudo acompañar a la estudiante tanto en el acto central como en la repetición. “Verla en el escenario me llenaba de mucha emoción, como así también verla junto al resto de sus compañeras que también están dentro de otras instituciones”.

Consultada sobre el perfil de la joven, Martínez aseguró que el desafío forma parte de su personalidad. “Ana Paula es así, día a día ella se desafía en cada propuesta que le hacemos, en cada trabajo que realizamos”, indicó. “Es sumamente extrovertida, no tiene ningún problema, ama el escenario, le encanta la danza, baila muy bien el folclore”, añadió.

La directora también subrayó el rol que cumple el IRIS en el acompañamiento de sus estudiantes. “A nivel institucional acompañamos esta iniciativa, informamos a su papá, la docente que estaba a cargo del grupo de estudiantes fue la que se encargó directamente de gestionar todo, desde las inscripciones hasta los ensayos”, detalló. En ese sentido, sostuvo que “esto tiene que ver mucho con el acompañamiento institucional para una persona que sabemos que reúne las capacidades para poder estar afrontando este desafío”.

Ana Paula Verón fue seleccionada en la audición destinada a personas con discapacidad y participó en el cuadro de folclore

Inclusión y apoyo familiar

Uno de los aspectos más destacados de la experiencia fue la convivencia plena con el resto de los artistas. “Cuando nosotros hablamos de inclusión, es esto, que fueron parte, que estuvieron”, remarcó Martínez. “Ana Paula tiene su foto con Piquín, como lo tienen todos los bailarines que han podido estar junto a este artista tan reconocido a nivel internacional”, relató, como ejemplo de la igualdad de condiciones dentro del espectáculo.

El acompañamiento familiar fue otro de los puntos centrales de la entrevista. La directora destacó especialmente el rol del padre de la joven. “Ana Paula vive con su papá, los dos solitos, un papá que trabaja todo el día y que se levanta muy temprano”, contó. “Salir del trabajo, llevarla a los ensayos, esperar hasta las 12 horas, acompañarla siempre, la verdad que es sumamente fabuloso”, sostuvo.

Martínez valoró también el crecimiento personal que se observa en este tipo de experiencias. “Ir viendo los logros de Ana Paula y su independencia al momento de estos eventos es fabuloso”, afirmó. “Ella está feliz, encantada de la vida de estar en Vendimia, de participar, de la vinculación con todos”, agregó, tras haber compartido un momento con la joven en el anfiteatro, cuando devolvía el vestuario “como cualquier bailarín”.

Formación y metas

Si bien reconoció que existen nervios propios de una experiencia de esta magnitud, aseguró que no representaron un obstáculo. “Obviamente se pone nerviosa como cualquier persona, pero nada que Ana Paula no pueda realizar como el resto de las chicas”, indicó.

En cuanto a su trayectoria dentro del IRIS, la directora precisó que Ana Paula tiene 20 años y que transita su quinto año en la institución. “Ella regresó de una escuela de modalidad común y comenzó con nosotros desde el primer año en la modalidad de Educación Integral”, explicó. “Es una artista con todas las letras, como nos caracteriza IRIS, que es una escuela netamente artística”, enfatizó.

Finalmente, Martínez dejó un mensaje dirigido a las familias. “Los chicos pueden alcanzar todas las metas que se propongan, pero siempre con el acompañamiento familiar van a lograr mucho más de lo que nosotros creemos”, expresó. “Aplaudir a su papá y a su entorno que han apoyado esta iniciativa es fabuloso”, concluyó, resaltando el trabajo conjunto entre institución, familia y comunidad.