Una familia necesitará unos $2.500 para comer un asado en las fiestas

El asado es uno de los platos tradicionales de los argentinos y habitualmente se convierte en uno de los protagonistas de la mesa familiar en la fiestas de fin de año. Sin embargo, este año los argentinos deberán pensar muy bien el menú si se tiene en cuenta que el kilo de carne rondará los $700.

De acuerdo con un relevamiento de precios realizado por El Sol por distintas carnicerías  una familia tipo (padres y dos hijos) necesitará unos $2.500 para comer un asado simple. Es decir, con morcillas, chorizos, ensalada de tomate o lechuga, pan y una gaseosa durante Nochebuena o Navidad.

“Realmente las ventas vienen flojas y no esperamos que repunten para los próximos días. La caída en el consumo ha sido significativa y llega al 50%. La gente ha optado por comer otros menús y, los que se inclinan por el asado, lo hacen porque cobraron el aguinaldo o porque cancelan con tarjeta de crédito”, contó Carlos, carnicero de Dorrego que auguró un enero “muy negro” para el sector.

 

El asado, un menú para privilegiados

 

En el último mes se ha registrado un notorio aumento en el precio de la carne. Los abasteros manifiestan que el mismo supera el 50% y que nunca en vísperas de Navidad o Año Nuevo sucedió una situación similar.

“No hay explicación para el incremento de la carne. El precio lo impone el Mercado de Liniers, que se maneja en base a la oferta y la demanda. Hasta ahora pudimos afrontar los costos, pero este mes fue imposible”, dijo José Rizzo, titular de la Cámara de Abasteros de Carne de Mendoza.

El empresario aseguró que entre esta semana o la otra llegaría a las pizarras un nuevo incremento y sería el último del año. “Varios carniceros ya se abastecieron por lo que el aumento podría llegar para fin de año, aún no está claro. Pero sí se sabe que el kilo de asado se comercializará entre $650 y $700”, dijo.

Las cifras son considerables si se realiza una comparativa con los precios de hace dos años, cuando el kilo de asado se comercializaba a $200 (en el 2018) y a $300 (en el 2019).

 

“Hoy las carnicerías sólo venden asado y en las góndolas queda todo lo que tiene que ver con la blanda o el hueso. Frente a ese panorama, son varios los carniceros que incrementan los precios del asado para afrontar la pérdida de esos cortes que no se venden a su precio real porque no hay demanda. De hecho, el kilo de milanesa hoy se expende entre $500 y $520 cuando siempre cuesta más caro que el asado”, comentó Rizzo.

 

La mayoría de la gente que compra asado lo hace con tarjeta de crédito

 

“Estamos muy preocupados porque no sólo cayeron las ventas durante estas Fiestas sino que auguramos un arranque de año muy duro. Hoy la gente tiene un dinero extra y se da el gustito, pero cuando no haya más aguinaldo y tengan que pagar las tarjetas de créditos se va a ser difícil para todos. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el precio de la carne no bajará”, reflexionó el abastero Rubén Righi.

 

Qué pasó con la carne con “precios accesibles”

 

Desde el sábado pasado y hasta este lunes se puso en vigencia la venta de tres cortes de carne parrillera a precios accesibles. La oferta incluía el asado a $349 , vacío a $459 y matambre a $479 y se comercializaron en cadenas de supermercados y algunas cadenas de supermercados regionales y el Mercado Central.

La propuesta, lanzada por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación, no fue bien acogida por los abasteros locales que la tildaron de ser “algo político y para pocos”.

“No nos participaron en el proyecto, por lo que no sabemos los resultados alcanzados. Sabemos que se expendieron en algunas cadenas de super e hipermercados, pero nada más. Esto generó muchas expectativas, pero fueron muy pocos los que accedieron al beneficio”, expresó Rizzo.

 

Qué pasa con el pollo y el cerdo

 

Al aumentar la carne vacuna, rápidamente la gente se inclina por otros menús o tipos de carnes, sin embargo, estas Fiestas no dan tregua al bolsillo del consumidor ya que el pollo registró un aumento del 50% y el cerdo del 60%, también en el último mes.

De esta manera, el pollo congelado se encuentra en las pollerías a $180 la unidad y a $220 fresco y de avícola; en tanto, el kilo de lechón hoy cuesta $680 y el de chivo $590.

En el 2018 el lechón costaba $215 el kilo y el año pasado cotizó entre $370 y $400 el kilo.

Fuente: El Sol