Durante la madrugada del lunes, la vivienda de la familia Expósito-Ferreyra ubicada en el paraje El Tropezón (ingresando por La Pichana) se prendió fuego y la mamá alcanzó a sacar a sus hijos de 5 y 7 años, lo que le ocasionó graves quemaduras.
Según el relato de la propia mujer, cerca de las 2 se despertó «rodeada por el fuego» y, después de tomar a los menores logró salir de la casa, aunque ella y uno de los pequeños (el de 7) resultaron más lesionados.
Tras su traslado en el hospital Schestakow, la mujer fue diagnosticada con quemaduras en el 25 por ciento de su cuerpo (brazos, torso, glúteos y cara), quedó internada en la Unidad de Terapia Intensiva y su pronóstico es reservado. Mientras que el menor presentó quemaduras en antebrazo y pie derecho, también permanece internado, pero fuera de peligro.
En tanto a la vivienda, las pérdidas fueron totales aseguran que no quedó absolutamente nada desde el mobiliario, prendas de vestir, hasta la documentación personal, todo quedó incinerado.
Cabe destacar que en ese momento la mujer se encontraba sola con sus hijos, dado a que su pareja se encontraba trabajando en una finca en la prevención de heladas.






