«Una frazada para mi hermano»: confeccionaron 27 mantas solidarias para chicos del Sosneado

Este sábado, la sede de Cáritas Diocesana en San Rafael se transformó en un verdadero taller de amor.

En Comodoro Pi y Paula Albarracín de Sarmiento, decenas de voluntarias —algunas con máquinas de coser, otras con bolsas de telas, retazos y mucha voluntad— se reunieron para participar de la tradicional jornada “Una frazada para mi hermano”.

La actividad solidaria, que lleva 21 años, volvió a unir a la comunidad con un objetivo claro: confeccionar acolchados para donar a los niños y jóvenes de la Escuela Albergue de El Sosneado.

Y el esfuerzo dio frutos. Entre mates, risas y puntadas, se lograron armar 27 mantas listas para abrigar cuerpo y alma en uno de los parajes más fríos y alejados del departamento.

Desde Cáritas San Rafael destacaron la enorme respuesta de quienes colaboraron, y agradecieron profundamente a todas las personas que se acercaron a sumar su granito de arena.

“Este gesto se repite año tras año y nos emociona ver cómo crece. Vamos por más acolchados y por más manos que se unan a esta hermosa misión”, remarcaron.

En tiempos donde el frío cala hondo, estas frazadas no solo abrigan: también abrazan y con mucha solidaridad.