La campaña “Una frazada para mi hermano” se realizará este sábado en la sede de Cáritas Diocesana. La iniciativa cumple 22 años y convoca a toda la comunidad a colaborar en la elaboración de acolchados que serán destinados a distintos sectores vulnerables del departamento.
El próximo sábado, Cáritas Diocesana de San Rafael llevará adelante una nueva edición de la tradicional jornada solidaria “Una frazada para mi hermano”, una propuesta que desde hace 22 años reúne a voluntarios con el objetivo de confeccionar acolchados destinados a hogares, instituciones y familias que atraviesan situaciones de necesidad durante el invierno.
La actividad se desarrollará entre las 9 y las 19 horas en la sede ubicada en la esquina de Comodoro Pi y Paula Albarracín de Sarmiento. La convocatoria está abierta a toda la comunidad, sin necesidad de pertenecer a Cáritas, con el propósito de sumar manos para una tarea que busca brindar abrigo a quienes más lo necesitan.
“Lo preparamos durante el año, siempre estamos trabajando un día a la semana, las voluntarias, organizando y haciendo acolchados, porque durante el año nos piden mucha gente. Pero esta es una jornada que se hace una vez al año, para que participen y compartan un día todas las personas que quieran”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos Estela Torres, integrante de Cáritas Diocesana.
La iniciativa se desarrolla en el marco de las actividades solidarias que impulsa la institución, especialmente luego de la reciente Colecta Anual de Cáritas. Según explicó Torres, la jornada permite concentrar esfuerzos y aumentar la producción de acolchados para llegar a más destinatarios.
“Según nuestras expectativas, salgan más acolchados para poder llegar a más lugares necesitados”, señaló.

El proceso de confección y los destinos de la ayuda
Los materiales utilizados para confeccionar las frazadas provienen en gran parte de donaciones. Desde la entidad reciben ropa y textiles que luego son clasificados. Parte de esa ropa es entregada a personas que la necesitan y otra parte se comercializa para recaudar fondos destinados a la compra de insumos.
“Aquí en nuestra sede siempre asistimos a la gente que necesita ropa, pero también preparamos ropa para vender. Con ese dinero compramos la tela sabanera para forrarlo y el vellón queda adentro, mientras que la parte calentita del acolchado la hacemos con las polleras que nos donan. Todo es paño”, explicó Torres.
La referente destacó que el paño utilizado es recuperado de prendas donadas debido al elevado costo que tendría adquirirlo nuevo. Gracias al trabajo constante de un grupo de entre 12 y 13 voluntarias que se reúne semanalmente, durante todo el año se elaboran acolchados para responder a múltiples pedidos.
En esta oportunidad, la producción estará destinada principalmente a tres beneficiarios. Uno de ellos será un hogar de adultos mayores de Monte Comán, donde residen 26 personas. También se entregarán acolchados a la parroquia Santa Rita, ubicada en la zona de Los Coroneles, y al Hogar de Noche Cristo Redentor.
“Dividiremos la entrega en tres, sólo que en Monte Comán son 26 abuelos. Nuestra expectativa es poder llegar a todos los que nos piden, no sólo a los hogares, también a las escuelas albergues y a las familias necesitadas”, expresó.
Una invitación a compartir y colaborar
Además de colaborar en la confección de los acolchados, quienes asistan podrán compartir toda la jornada junto a los voluntarios. Desde la organización prepararán desayuno y almuerzo para los participantes.
“A partir de las nueve los estaremos esperando con un rico café o té, y también preparamos todas las voluntarias un almuerzo para quienes se quieran quedar”, comentó Torres.
La convocatoria está dirigida a personas de todas las edades que deseen donar parte de su tiempo para una causa solidaria. Incluso quienes cuenten con herramientas de costura pueden acercarlas para facilitar el trabajo.
“Las esperamos, toda la que quiera venir, que done su tiempo, sus manos. Si quiere traer su propia tijera o su propia máquina, será bienvenida también”, concluyó.







