Una sanrafaelina detrás de la recuperación del patrimonio periodístico de Cuyo

Se espera que el trabajo pronto esté disponible en el Archivo General de la Nación

La profesora sanrafaelina Andrea Carina Greco De Álvarez, quien es profesora de Historia en la UNCuyo, ha trabajado durante más 10 años con el patrimonio periodístico de la región, recuperando hasta el momento 32 colecciones de periódicos y 116 documentos manuscritos sobre imprentas y periodismo en la región.

El proyecto surge de su tesis doctoral. Fueron más de 10 años de trabajo justamente para recopilar la documentación que luego le permitió proceder a los análisis históricos sobre el periodismo en Cuyo desde 1820, cuando sale el primer periódico, hasta 1852.

Su trabajo parte con la recopilación de «El Termómetro del Día», nacido en Mendoza el 13 de mayo de 1820. “En esa fecha salió su primer prospecto, nombre que se le daba en aquel momento a lo que en la actualidad se denomina editorial. Era como una carta de presentación del periódico, como la llave que abre la puerta al diario y luego, el 20 de mayo de ese año, salió su edición número 1″, relató la profesora en su visita a los estudios de FM Vos (91.5).

El segundo registro se hizo en 1825, cuando en San Juan salió «El Defensor de la Carta de Mayo». Mientras que en San Luis, sólo se logró estudiar la introducción de la imprenta, debido a que el primer periódico salió hasta 1858, quedando fuera del espacio temporal del estudio de Greco.

Obtuvo una beca de investigación por el Instituto Bibliográfico, de Buenos Aires, dependiente en ese momento de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, que tenía un proyecto amplio sobre recuperación de imprentas y bibliografías de todo el Río de la Plata. «La beca era para que alguien recuperara la información impresa de la Región de Cuyo», detalló.

Sin embargo, fue una tarea mucho más compleja de lo que se esperaba, ya que se encontró con que en Mendoza no había prácticamente nada debido a que el terremoto de 1861 había destruido las fuentes. “El único periódico que está completo es ‘El Constitucional’, un diario que empieza en 1852, a diferencia de todos los anteriores, que en su mayoría eran semanales y algunos mensuales”.

Entre otros aspectos que logró identificar, la profesora destacó que “los diarios de aquella época eran casi una hoja A3 doblada a la mitad, con cuatro páginas”. Y explicó que, en casos como el diario El Termómetro, no podían hacer un periódico más extenso por escasez de letras. En ese entonces había un periodista que redactaba, y un cajista, que era el que ponía las letras en una caja que funcionaba como si fuera un sello al revés, se entintaba y sobre eso se ponía el papel, en una prensa que era la misma de Gutemberg, que sustituyó el tacho que tenía la prensa de vino por debajo, por la mesa donde iba el papel. Se imprimía cada periódico y se dejaba colgando como ropa tendida para que se secara, uno por uno».

Se calcula que en aquella época se imprimían entre 50 y 100 ejemplares y «se trataba de instar a la gente a que se suscribiera porque no había relación entre el costo y la recuperación comercial. Es por eso que la mayoría fueron bastante efímeros, duraban unos meses y unos pocos llegaron a durar años».

Entre algunos de los aspectos más importantes de su investigación, Greco destaca que se ha logrado «recuperar este tesoro patrimonial sobre el cual se pueden hacer múltiples análisis desde diferentes enfoques”, esto porque “toda la literatura de la primera mitad del siglo XIX que leemos en el secundario no se publicó como libros, se publicó como folletines en los periódicos, de modo que se aprovechaba el periódico también para eso».

Este valiosísimo trabajo fue enviado, acompañado con un anexo de todos los archivos digitales, al Archivo General de la Nación, de modo que, como adelantó la doctora, “es muy probable que en unos pocos días el archivo ponga online este material, además de mi tesis. Allí cualquier investigador que se interese, va a poder tener acceso al material en sí”.