Una sanrafaelina recibió el corazón del joven futbolista que se electrocutó

Detrás de toda donación de órganos y posteriores intervenciones a las que se someten quienes los necesitan para seguir viviendo, se mezclan historias de tragedia y esperanza, protagonizadas por seres queridos que deciden ese gigante acto de empatía y el destinatario de esa decisión, como así también sus familiares.
El lunes 3 de octubre Fabricio Domínguez, jugador de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, decidió acompañar a su hermano a un complejo de fútbol 5, a verlo jugar. Fue allí que se acercó a un tejido de alambre perimetral y cuando tomó contacto una fuerte descarga eléctrica le generó gravísimas lesiones.
Fabricio debió ser internado de urgencia en la unidad de cuidados intensivos del hospital Central, donde diez días después, sufrió muerte cerebral. Ante ese cuadro, los familiares decidieron donar sus órganos. En medio del irreparable dolor, un acto de indescriptible solidaridad y que finalmente tuvo a una paciente de San Rafael como receptora del corazón del joven futbolista.
La intervención se efectuó en el hospital Italiano de Guaymallén y la encabezó el equipo de cirujanos que lidera el reconocido Claudio Burgos. La ablación fue éxito y gracias a esa decisión familiar, una sanrafaelina podrá seguir viviendo con el corazón de Fabricio.
Por razones protocolares y reglamentarias en torno a la donación de órganos, no se conoció la identidad de la paciente sanrafaelina, pero seguramente se llenó de esperanzas, a la espera que el corazón que recibió le permita vivir muchos años más.