En la escuela secundaria N° 4-141 Antonio Garbín de San Rafael están demostrando que la matemática no tiene por qué ser una pesadilla. De la mano de las docentes Genoveva Cuitiño, María José Barros y Andrea Clérici, pusieron en marcha una propuesta que busca acercar a los chicos a los números desde otro lugar: con juegos, desafíos y sobre todo, mucho diálogo.
La idea es simple pero poderosa: dejar atrás el “no entiendo nada” y el “esto no me va a servir nunca”, y empezar a ver la matemática como una herramienta para pensar, razonar y resolver problemas, no como una materia aburrida y difícil.

La jornada incluyó distintas actividades que invitaron a los estudiantes a usar el ingenio, hablar entre ellos, explicar sus ideas y animarse a equivocarse para aprender.
Lejos de las cuentas repetidas y las fórmulas de memoria, los chicos pudieron experimentar la matemática de forma más cercana, entretenida y lógica.

Esta propuesta forma parte de un proyecto institucional enmarcado en el Programa Integral de Matemática, impulsado por la DGE junto a Somos Red, con el objetivo de mejorar el aprendizaje en esta área que suele generar tanta resistencia.
Desde la escuela aseguran que el cambio se nota: más participación, más ganas de aprender y, sobre todo, menos miedo. Porque cuando la matemática deja de ser un monstruo y se convierte en un juego, todo se vuelve mucho más fácil.







