Mientras el termómetro desciende y las calles de San Rafael se tornan más hostiles con el invierno, hay quienes, aún en medio de su propio trabajo y rutina, deciden tender una mano. Es el caso de Diego Aroma, cafetero ambulante con más de 15 años de trayectoria, que no solo continúa vendiendo su café como cada día, sino que también impulsó una iniciativa solidaria para acompañar a quienes más sufren las bajas temperaturas.
“No solo que estamos vendiendo, sino para la gente que más lo necesita se lo estamos dando, porque gente ha colaborado y han pagado 70 cafés para muchas personas de la calle”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. La propuesta surgió por iniciativa propia, al observar la dura realidad de muchas personas en situación de vulnerabilidad. “Lo decidí organizar porque hay mucha gente necesitada con este frío. Mucha gente que seguro le va a hacer bien un cafecito calentito, le va a dar la mañana, el alma y le va a sacar una sonrisa”, expresó.
La idea, sin embargo, no quedó solo en él. A su gesto se sumaron otros vecinos y comerciantes que, al conocer su propuesta, decidieron colaborar económicamente para financiar los cafés, y también aportaron alimentos. “También tengo que ir a unos 20 bares que me van a dar para regalar un sándwichs”, señaló Diego, quien cada jornada planifica su recorrido para acercar las bebidas calientes a quienes más lo necesitan.
En las calles del centro sanrafaelino es habitual encontrar a Diego empujando su carrito, con su termo y sus tortitas listas para acompañar cada taza. Sabe que, aunque parezca un detalle menor, un café puede tener un efecto más profundo. “Cambia, cambia, porque calienta el cuerpo, calienta el alma, viene la sonrisa del otro y se va la angustia, la tristeza, porque le vas cambiando el ánimo”, reflexionó.
A sus 38 años, Diego lleva la mitad de su vida dedicado a vender café en la vía pública. En ese tiempo ha construido una red de vínculos con clientes habituales, comerciantes y personas que, como él, trabajan a la intemperie. “Hace 15 años que estoy vendiendo café”, comentó, y aunque el trabajo no es sencillo, ha encontrado en él una forma de vida y también una oportunidad para ayudar.
Para quienes deseen sumarse a su iniciativa, Diego brindó su número de contacto, 2604-607340.
Los precios, además, se mantienen accesibles. “El vaso chico yo lo llevo a 1.100 con tortitas, y el vaso grande 1.400 con tortitas”, explicó, en referencia al producto que ofrece tanto a clientes habituales como a aquellos que, gracias a los aportes solidarios, pueden recibirlo sin cargo.
El frío, por estos días, no da tregua. “Hoy (por el lunes) hace 8 grados bajo cero, muy frío”, relató Diego durante la entrevista. En ese contexto, su tarea cobra aún más relevancia: no solo por la bebida caliente que entrega, sino por el gesto, la palabra, la mirada y ese “gracias” que se vuelve un pequeño acto de humanidad.







