Fuente: Mendoza Today.
La universidad argentina atraviesa un escenario de contrastes. Conserva prestigio académico en América Latina, pero la nueva edición del ranking QS encendió señales de alerta.
Se trata del QS World University Rankings: América Latina y el Caribe, una clasificación anual que elabora la consultora británica QS Quacquarelli Symonds. Entre los sistemas universitarios de la región con al menos diez instituciones clasificadas, la Argentina registró el mayor retroceso neto.
Según los resultados difundidos el 1 de octubre de 2026, de las universidades argentinas que ya figuraban en el ranking, 17 bajaron posiciones, ocho avanzaron y 20 se mantuvieron. En total, el país tiene 46 instituciones clasificadas, sobre 517 universidades de América Latina y el Caribe.
El dato reabre la discusión sobre el presente de la educación superior: ¿qué explica esta caída y cómo afecta a las universidades públicas?
La UNCuyo también retrocedió
La Universidad Nacional de Cuyo no quedó al margen de esta tendencia. La institución mendocina descendió en la última edición del ranking regional, aunque sigue entre las universidades argentinas evaluadas a nivel internacional. [Completar: puesto actual de la UNCuyo en la edición 2027.]
En octubre de 2024, la propia UNCuyo informó que ocupaba el puesto 62 de América Latina y el quinto lugar entre las universidades públicas argentinas.
El ranking QS se basa en ocho indicadores, entre ellos la reputación académica, la valoración de los empleadores, la proporción de docentes por estudiante, la producción científica, las citas de publicaciones y las redes internacionales de investigación.
Presupuesto e investigación
Entre los factores que señala QS aparece la situación financiera de las universidades públicas. La consultora vinculó el retroceso con la caída real de recursos desde diciembre de 2023 y con sus efectos sobre los salarios, la actividad científica y la capacidad de retener investigadores.
El informe también marca debilidades en la producción científica. Ninguna universidad argentina se ubicó entre las primeras 50 de la región en citas por artículo, ni entre las primeras 90 en publicaciones por docente.

Aun así, el panorama no es uniforme. La Argentina mantiene fortalezas en reputación académica, valoración de los empleadores y proporción de docentes por estudiante.
La Universidad de Buenos Aires se mantuvo en el décimo puesto regional y sigue siendo la argentina mejor ubicada. La Universidad Nacional de La Plata conservó el puesto 21, y la Universidad Nacional de Córdoba subió del 33 al 30.
¿Hay menos estudiantes en la UNCuyo?
Las estadísticas oficiales de la UNCuyo muestran un panorama con matices. Entre 2023 y 2024, la matrícula total pasó de 46.014 a 45.859 estudiantes, una baja de 155 alumnos (alrededor del 0,3%).
En el mismo período, en cambio, aumentaron los ingresantes: de 8.772 a 9.197, es decir, 425 más (un crecimiento cercano al 4,8%).
Si se toma solo el nivel universitario de pregrado y grado, también hubo un aumento: los estudiantes pasaron de 33.909 a 34.098, y los ingresantes, de 6.322 a 6.599.
Con estos números, no puede hablarse de una caída generalizada de estudiantes en la UNCuyo.
Ingresar no es lo mismo que recibirse
El ingreso es solo el comienzo del recorrido. Para medir la salud del sistema también hay que mirar la permanencia, el rendimiento académico y la graduación.
En la UNCuyo, los datos oficiales registran 1.954 egresados de pregrado y grado en 2023 y 2.307 en 2024. El aumento es positivo, aunque para medir su alcance hay que tener en cuenta cada cohorte y la duración de las carreras.
Por eso, la pregunta ya no es solo cuántos jóvenes empiezan una carrera, sino en qué condiciones pueden terminarla. El transporte, la comida, el alquiler, los materiales de estudio y la necesidad de trabajar mientras se cursa son parte de esa ecuación. Medir cuánto pesa cada uno en la deserción será el próximo desafío para entender qué pasa en las aulas mendocinas.


