«Vaca Raciones», un proyecto alimenticio que trasciende en la sociedad

En San Rafael, un proyecto alimenticio se ha transformado en una opción saludable para la comida diaria de cualquier familia.
Este programa lleva el nombre de Vaca Raciones, es decir, máquinas que hacen la función de una vaca y permiten procesar alimentos para generar productos que sirven para múltiples recetas.
El trabajo, más allá de lo comestible, tiene un fin educativo y apunta a lograr un cambio de paradigma en la forma de alimentarnos.
Manuel García Schenider, subsecretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad, y Florencia Rodríguez, licenciada en Nutrición, comentaron en FM Vos (94.5) cuál es el objetivo y cómo se trabaja en este interesante proyecto.
«Esto nació de un encuentro entre el gobernador del Rotary Club y el intendente Emir Félix, quien manifestó tener preocupación por el tema alimentario. El proyecto tiene que ver con el trabajo que realizan unas máquinas -que en su momento se donaron en comodato- que procesan cereales y granos de soja que te permiten obtener una pasta y un bebible», confesó el funcionario.
«El proyecto tiene dos caras, una relacionada con el trabajo en sí en los CIC, uno de los que está funcionando para este trabajo es el de Villa Atuel, y otra más pedagógica y vinculada al plan alimentario del municipio», añadió García Schenider.
Por su parte, Florencia Rodríguez brindó una breve explicación de cómo trabajan dichas máquinas.
«La materia prima la aporta el municipio y ahora estamos trabajando con la soja. Primero se hidrata el poroto, luego se lava y después se comienza con el trabajo de la vaca, básicamente funcionando como una molienda. Una vez obtenido el producto, se pasteuriza y se cierra al vacío para su posterior guardado», explicó la nutricionista.
Como mencionamos anteriormente, este programa tiene un objetivo más amplio y apunta a tener mayores conocimientos, por ejemplo, de la soja.
«No estamos acostumbrados a consumir soja y a través de Vaca raciones hacemos una tarea de educación alimentaria para la sociedad, demostrando las cualidades nutritivas de este producto. No se busca que ahora todos consumamos soja sino recuperar estás legumbres que no están bien exhibidas ni tienen buena publicidad», señaló la profesional.

Qué se hace con el bebible
«El bebible se puede utilizar para hacer flan o panqueques por ejemplo, también es apto para personas intolerantes a la lactosa. No hay que focalizarse en las recetas tradicionales sino hay que entender que se le puede dar un uso múltiple al producto», explicó Florencia.
Respecto a la forma que tenemos para alimentarnos, Rodríguez explica que se busca cambiar un poco los paradigmas.
«La idea es empezar a utilizar todos los productos que podemos tener en la casa. El proyecto buscar provocar un cambio de paradigma en materia de alimentación; la persona que cursa el taller luego puede pedir la pasta y trabajarla en su casa», señaló.

Personas capacitadas
«Nuestra decisión, por mandato del intendente, es que este programa lleve a todas las personas posibles, actualmente las vacas mecánicas están trabajando en un 50 por ciento y la idea es sumar más lugares de trabajo», contó García Schneider.
Hasta el momento han sido capacitadas más de 450 personas.
«Esto es para toda la comunidad porque la educación alimentaria nos afecta a todos, al que compra mal y al que no tiene acceso a otros alimentos», indicó el funcionario municipal.
Para hacer uso de este programa si o si deben hacer el taller correspondiente dónde se les enseña a manipular el poroto de soja. «Trabajamos en red delegaciones barriales, escuelas, CEBJAS y merenderos», añadió Florencia Rodríguez.
Los interesados en participar de este programa pueden acercarse a los CIC de El Sosneado, Cuadro Benegas y prontamente en Monte Coman, en el CEBJA de Villa Atuel o pueden ingresar en la página de la Subsecretaría de Desarrollo Humano.