La Dirección de Ganadería puso en marcha el plan de vacunación para la erradicación de brucelosis caprina, haciendo fuerte hincapié en la zona Sur de la provincia, donde se concentra la mayor cantidad de animales.
“Tenemos una expectativa mínima de vacunación de 78 mil cabras”, remarcó Damián Carbó, director de Ganadería de la Provincia, sobre el plan, que podría ampliarse a más animales que aún no se encuentran registrados.
Según el funcionario, ya se ha elaborado un informe respecto de las cantidades de dosis necesarias por departamento. En este sentido, remarcó: “Los tres municipios con mayor cantidad de animales caprinos son Malargüe (30 mil), Lavalle (15 mil) y San Rafael (12 mil). En total, estos 57 mil animales están distribuidos en 200 establecimientos.
Los restantes 21.400 animales a vacunar están distribuidos en 137 establecimientos ubicados en los departamentos de San Carlos (5 mil); Luján de Cuyo y Santa Rosa (4.500 animales cada uno); La Paz (3 mil); Las Heras (2.500); San Martín (mil animales); Maipú (700) y Guaymallén (200).
En tanto, desde Ganadería remarcaron que en los departamentos de Tupungato y Tunuyán se hará un relevamiento para diagnosticar la presencia de la enfermedad en las cabras, previo a definir la vacunación.
Todo productor que no sea alcanzado por este plan de vacunación deberá comunicarse, si lo cree conveniente, al teléfono 260 4435368, o bien al móvil de Pablo Dri, subdirector técnico de la Dirección de Ganadería, 260 4618243. También podrán comunicarse al 261 4204444, de la Fundación Coprosamen.
Hay que destacar que la brucelosis es una enfermedad producida por una bacteria que genera problemas reproductivos o abortos en las cabras y puede transmitirse al hombre y provocar una enfermedad crónica.
El animal se infecta a través de la ingesta de agua y alimentos que contienen esta bacteria, por el consumo de leche materna o por el contacto con fluidos corporales de animales enfermos.
Además, se transmite a las personas que atienden los corrales y están en contacto con cabras enfermas, partos, placentas y fluidos corporales. Otra fuente usual de infección es el consumo de leche cruda, quesillos y otros productos lácteos que, en su elaboración, utilizan leche sin pasteurizar o hervir.
Los animales infectados con la bacteria presentan abortos tardíos, menor producción de leche o presencia de coágulos, retención de placenta, infección uterina e infertilidad, glándulas mamarias infectadas y con pequeños nódulos.







