Se acercan las fiestas, y el sector panadero suele ser uno de los más recurridos por los productos que prepara. No obstante, hay una realidad económica compleja que puede modificar el consumo respecto de años anteriores. Al respecto dialogó con FM Vos 94.5 y con el diario de los sanrafaelinos, Miguel Ángel Di Betta, titular de la Federación Argentina de la Industria del Pan.
Como en otros sectores del comercio, el de la panadería se ha visto afectado por la realidad económica. Ven “muy tranquila” aún la venta de “panificados navideños”. “No sólo se ha visto en el sector panadero sino en todos los sectores. Hay que ser sincero, y la gente está tratando de cuidar el dinero y de comprar lo que necesita en el día a día. Eso en las ventas. Es que a nivel nacional, han cerrado 3500 panaderías aproximadamente”, dijo Di Betta y añadió: “Eso es algo muy grave porque hoy al que no está con los números bien claros para tratar de mantener la situación, se le hace muy complicado y difícil”. “Hay que tener confianza y seguir adelante. Creo que en marzo o abril vamos a estar más tranquilos en ese sentido”, expresó.
Específicamente respecto del cierre de comercios panaderos, señaló que ha habido casos de gente que sale de la formalidad y pasa a la informalidad, mientras que otros lo hicieron porque no han podido soportar.
Hay muchos que estaban en la clandestinidad, y otros que estuvieron y que ahora han regresado. Di Betta aseguró que eso es algo que están trabajando con el Gobierno, porque “verdaderamente gracias a Dios, nunca se ha escuchado que por el pan haya habido una pérdida humana, pero hay que ver dónde se elabora, dónde se proporciona el pan”. “El consejo mío a los panaderos es tratar de cumplir las obligaciones. Yo sé que es difícil, pero hay que tratar de vender los productos como tiene que ser. Cuando se ven precios que no son los reales, llama la atención, pero tenés que ver bien dónde se elabora el pan. Es una de las cosas que estamos trabajando con el Gobierno, porque hay muchos negocios, kioscos, verdulerías que venden pan y que lo sacan en oferta para llamar la atención, y eso recrudece en lo que está pasando”, advirtió y subrayó: “Yo no quiero que cierre nadie, quiero que trabajen, pero también que se pongan legítimamente para poder trabajar como se debe hacer”.
En materia de precios, considera que “el equilibrio está; sigue habiendo la suba de los impuestos pero ha estado aguantando el panadero porque las ventas han aflojado; en esta temporada, con mucho calor consume menos la gente y eso también recrudece las ventas”. Más allá de eso, se animó a decir que “el panadero está apoyando todo lo que está haciendo el Gobierno”. “Siempre digo que soy anti-político, pero veo reflejado que tenemos una tranquilidad para llevarle a la gente. Hace casi cinco meses que al pan no se le ha tocado el precio”, puntualizó.






