Vandalismo en El Nihuil: daños eléctricos en la plaza generan preocupación por la seguridad

Los hechos se repiten desde el verano y afectan tanto el alumbrado como el sistema de riego. Advierten sobre el peligro de manipular instalaciones eléctricas y piden mayor conciencia social.
Una serie de actos vandálicos en la plaza de El Nihuil encendió la preocupación de las autoridades locales debido a los riesgos que implican para la seguridad de vecinos y turistas. Los daños, que se registran desde la temporada de verano, están vinculados principalmente a la manipulación indebida de instalaciones eléctricas, lo que ha provocado no solo la interrupción de servicios sino también situaciones potencialmente peligrosas.
Daniela Petrich, delegada del distrito, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que los episodios se repiten con frecuencia y tienen como protagonistas a grupos de jóvenes que buscan obtener energía eléctrica de manera irregular. «Pasó lo que venía pasando en el verano, ya lo tuvimos a este vandalismo», explicó, al tiempo que señaló que estos hechos ya ocurrieron en al menos cuatro oportunidades durante la temporada.
Riesgos por manipulación indebida
Según indicó, una de las prácticas más preocupantes consiste en abrir los registros ubicados en las farolas para acceder al cableado interno. «En la farola hay un registro, que hay un montón de cables en ese registro, y sacan las capas para poder enchufarse», comentó. Esta acción, además de ilegal, deja los cables expuestos a la intemperie. «Eso después queda a la intemperie, todos salidos los cables, con el peligro que conlleva eso», advirtió.
Las consecuencias de estas maniobras no tardan en hacerse visibles. Petrich explicó que la manipulación del sistema eléctrico afecta directamente al funcionamiento general de la plaza. «Cuando ellos sacan los cables, se desconecta todo lo demás. La mitad de la plaza queda a oscuras», señaló.

Impacto en el sistema de riego
A su vez, también se ve comprometido el sistema de riego. «Se desconecta el riego de la plaza», agregó, y detalló que incluso se han producido daños en la bomba de agua: «La bomba arranca a las 2 o 3 de la mañana y en 2 oportunidades se ha quemado».
Más allá de los inconvenientes materiales, el principal foco de preocupación está puesto en el riesgo que implica esta situación. Los cables quedan a baja altura y pueden ser tocados por cualquier persona. «Se pone en riesgo la vida de ellos y la vida de otras personas», afirmó la delegada, quien precisó que los conductores eléctricos quedan expuestos «a una altura de menos de 1 metro».
Vigilancia y falta de identificación
Si bien se ha dado intervención a la policía y se realizan patrullajes, la problemática persiste. «Se ha trabajado en conjunto con la policía, viene patrulla, pero tampoco se puede estar todo el tiempo encima», explicó Petrich. Además, reconoció que hasta el momento no se ha logrado identificar a los responsables. «No se ha podido identificar», sostuvo, y añadió que existe cierta reticencia entre los vecinos a brindar información: «La gente tampoco se quiere comprometer mucho en divulgar y decir, bueno, es tal».
En algunos casos, se presume que los involucrados serían jóvenes de la propia comunidad. «Algunos dicen ser los mismos chicos de acá», comentó, aunque evitó confirmar identidades. Frente a esto, remarcó que no existe ningún tipo de infraestructura habilitada para el uso de energía en espacios públicos. «No hay ninguna plaza con enchufe para que pueda hacer eso», aclaró.
El valor del espacio público
Pese a que el lugar cuenta con sistemas de protección, como tablero con térmicas y disyuntores, las intervenciones irregulares generan fallas igualmente. «La plaza tiene armado un tablero con térmica, disyuntores, con todo», explicó, pero subrayó que la manipulación indebida altera el funcionamiento general y obliga a reparaciones constantes por parte del área de electrotecnia.
Finalmente, Petrich hizo un llamado a la responsabilidad colectiva y al cuidado de los espacios públicos. «Tomar conciencia de que la plaza es de todos», expresó, destacando que se trata de un lugar utilizado por toda la comunidad. «Se puede disfrutar de un montón de maneras, sin hacer vandalismo», sostuvo, y remarcó que estos hechos terminan afectando a todos: «La disfruta desde los niños hasta la gente grande, los turistas».
En ese sentido, advirtió que este tipo de situaciones también genera temor en quienes frecuentan el lugar. «Provocando esto hacen que la gente también tenga cuidado», indicó, y concluyó resaltando el valor del espacio: «Es un lugar tan lindo, tan público y tan acogedor».