Vandalismo en espacios y bienes públicos

Uno de los problemas que aqueja a San Rafael hace tiempo y que parece no encontrar solución es la gran cantidad de actos vandálicos que se registran en espacios y bienes públicos del departamento. Habitualmente, éstos son víctimas de personajes enajenados y obsesionados con generar destrozos en el patrimonio de todos los sanrafaelinos.
En el último tiempo, la actividad de los vándalos ha tenido un fuerte crecimiento y una de las preocupaciones más grandes ocurre en torno a plazas y paseos, donde, por caso, los desaprensivos destruyen lámparas y/o roban las tapas de las conexiones eléctricas, dejando –además del daño evidente- los cables al descubierto y generando un gran peligro para el resto de la comunidad.
Pero también se han registrado hechos dañosos contra las “estaciones ecológicas” que ha dispuesto la Municipalidad en varios puntos del departamento, contra contenedores de basura en pleno centro, etc. Hasta un lugar emblemático e histórico para nosotros como el fuerte San Rafael del Diamante, de la Villa 25 de Mayo, fue objeto de los asociales.
La relación de nuestra comunidad -al menos de una parte de ella- con calles, plazas, parques y otros espacios y bienes públicos, no es la ideal. El resultado es un espacio urbano degradado, con obras concebidas para el disfrute colectivo que se convierten en noticia por el daño al que son sometidas.
Por definición, los espacios públicos son ámbitos de intercambio y encuentro, de libre acceso a la comunidad. Muchas veces, ese mismo carácter de público que genera derechos supone a la vez obligaciones, y si bien su construcción y mantenimiento corren por cuenta del Estado, su cuidado demanda la participación y el compromiso de toda la ciudadanía. Ésta recibe un doble perjuicio cuando se producen actos de vandalismo: por un lado se la priva de un lugar para disfrutar, y por el otro debe resignarse a que parte de los aportes que realiza en concepto de tributos sea destinado a reparar los daños que otros producen. Las agresiones son gratuitas, sus efectos no.