Vecino expuso las falencias en el distrito de Punta del Agua: una comunidad sin médico ni soluciones

El distrito de Punta del Agua vive días difíciles tras la renuncia del doctor Pedro Masman, quien durante once años brindó atención médica en el centro de salud local, aunque solo cinco días al mes. Esta decisión dejó a los 900 habitantes del distrito sin cobertura médica fija, agravando una realidad que ya era crítica.
Juan José Bravo, vecino del lugar, expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que la decisión del profesional “nos sorprendió”. Además, detalló que el doctor “venía cinco días al mes” y ahora “dependemos únicamente del personal de enfermería, que hace lo que puede, pero no alcanza”.
Punta del Agua, con caminos que se encuentran en mal estado y una conectividad limitada, enfrenta además enormes desafíos para garantizar derechos básicos. Bravo destacó que, aunque el médico atendía solo algunos días al mes, su presencia era vital: “La población aumenta en temporada turística, y en estas épocas se necesita aún más atención médica. Tener un médico no es un lujo, es una necesidad”.
Según Bravo, las razones detrás de la renuncia del doctor Masman reflejan un problema de fondo en la política sanitaria de la región. “El responsable del área de salud de la zona sur de San Rafael, el doctor Gómez Parra, nos explicó que este médico nunca recibió un sueldo del área provincial de San Rafael. Lo pagaba Malargüe y, además, una parte del salario provenía de OSEP. En realidad, este médico debía atender exclusivamente a los afiliados de OSEP, pero él atendía a todos los vecinos. Lo hacía por su voluntad y compromiso con la comunidad”, señaló Bravo.
Además, el médico habría enfrentado condiciones laborales precarias. “No le daban combustible para viajar hasta acá, como sí ocurre con otros profesionales. Tampoco le ofrecían movilidad ni la comida durante su estadía, algo que parece básico para alguien que trabaja en un lugar tan aislado como este. Es evidente que nunca hubo un verdadero interés en retenerlo”, añadió con indignación.
La salida del doctor Masman no solo deja a Punta del Agua sin asistencia médica regular, sino que obliga a los vecinos a viajar a General Alvear para obtener recetas de PAMI u OSEP, algo que no todos pueden hacer. Bravo explicó: “Solo tenemos movilidad hacia General Alvear los lunes y los viernes. Es una complicación enorme para los vecinos que necesitan una receta o un turno médico. Además, al llegar, muchas veces deben esperar semanas para conseguir atención”.

Un reclamo
que nadie escucha
Bravo no ocultó su frustración ante la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades. “Nos cansamos de reclamar. Nadie nos escucha. Hemos invitado varias veces a la vicegobernadora, que además es profesional de la salud, para que venga al lugar y entienda nuestra realidad. Nunca lo hizo, aunque envió a su equipo. Esta comunidad necesita más que gestos simbólicos, necesitamos soluciones reales”.
El vecino también recordó otros servicios esenciales que Punta del Agua ha perdido con el tiempo, como el registro civil y la oficina de ganadería. “El registro civil atendía todos los días; ahora ya no lo tenemos. La oficina de ganadería, que antes abría de lunes a jueves, ahora solo lo hace un día a la semana, y a veces ni eso. Parece que nos están dejando morir de a poco como comunidad”, expresó con desazón.
Para el vecino, la situación actual refleja el olvido sistemático al que se somete a las comunidades rurales. “Punta del Agua ha dado mucho. Proveemos agua a dos localidades de La Pampa, Santa Isabel y Algarrobo del Águila, para ayudar a calmar conflictos con esa provincia, pero ni siquiera eso nos da algún beneficio”.
Ante la ausencia del doctor las autoridades prometieron reforzar la atención con profesionales que visiten el lugar cada quince días o una vez al mes. Sin embargo, para los vecinos, esto no es suficiente. “El doctor Gómez Parra dijo que es muy difícil conseguir médicos para lugares como el nuestro, porque prefieren trabajar cerca de sus casas. Es entendible, pero eso no nos da una solución. Necesitamos un médico residente, aunque sea en las condiciones que estaba el doctor Masman, porque ahora no tenemos nada”, afirmó Bravo.
La falta de un médico residente también incrementará los viajes de la ambulancia hacia hospitales de otras localidades, lo que supone un desgaste adicional para el vehículo y su personal. “Los choferes hacen un esfuerzo enorme, pero sin un médico aquí, las derivaciones serán cada vez más frecuentes, y eso tiene un costo que no se está considerando”, señaló Bravo.
Mientras tanto, los vecinos de Punta del Agua esperan que las palabras se transformen en acciones concretas. “No queremos salir en los medios todo el tiempo, pero no nos queda otra. Solo queremos vivir tranquilos, con las condiciones básicas que nos corresponden. Esta situación es insostenible, y la salud es lo primero que necesitamos garantizar”, concluyó Bravo