Vecinos de la calle Ignacio Sueta denuncian que están hace una semana sin agua y los reclamos no tienen respuestas

Los residentes del sector sur de la calle Ignacio Sueta, ex Tierra del Fuego, viven días de angustia y complicaciones al cumplirse siete días sin suministro de agua. Una vecina embarazada de cinco meses advierte sobre la falta de solución a pesar de los reiterados reclamos a la empresa concesionaria.
Los vecinos de la calle Ignacio Sueta, en un sector que colinda con la nueva estación de servicio DAPSA de la rotonda de Alberdi, llevan una semana completa sin agua potable. La situación afecta principalmente a adultos mayores y familias con necesidades especiales, quienes aseguran haber realizado múltiples reclamos a la empresa proveedora del servicio, AYSAM, sin obtener respuestas concretas ni acciones inmediatas para resolver el problema.
Carla Roco, una vecina embarazada de cinco meses, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 la magnitud de las dificultades que enfrenta la comunidad: “El noventa por ciento de los habitantes en esta zona son mayores de setenta años. Hay personas con problemas de salud y, en mi caso, no puedo estar haciendo esfuerzos físicos. La situación es insostenible. Hemos pasado siete días sin agua y seguimos igual”, lamentó.
Según la vecina, los reclamos se han presentado tanto de manera presencial como telefónica en Aysam, pero no han generado avances visibles. “Hoy (por ayer jueves) fui nuevamente a reclamar y me dijeron que era el primer reporte que habían recibido, lo cual es mentira porque ya han ido varios vecinos antes que yo”, sostuvo. Además, señaló que al comunicarse telefónicamente, no les otorgan números de reclamo que permitan dar seguimiento a sus solicitudes.
La joven también comentó la aparente falta de compromiso para resolver la situación. “Cada vez que hablamos con ellos nos dicen ‘esta tarde lo resolvemos’, pero ya van siete días y no ha venido nadie a ver el problema. Se vuelve angustiante, más aún cuando dependemos del agua para cuestiones básicas como cocinar, limpiar y mantener la higiene”, manifestó con preocupación.
Roco describió las condiciones en las que deben arreglárselas mientras esperan una solución: “Tenemos que llenar baldes de agua en horas de la madrugada porque es el único momento en que hay algo de presión. Estar en esta situación durante tanto tiempo no es nada lindo”, afirmó.
A pesar de la inacción de la empresa, Roco reconoció que el trato recibido por parte del personal ha sido correcto: “Me han atendido bien y sé que a otros vecinos también, pero no sirve de nada si no pasan del discurso a los hechos. Queremos que alguien venga a revisar el problema y lo resuelva”, enfatizó.
El problema no solo afecta a los hogares sino también a los comercios de la zona, que dependen del agua para funcionar. Los vecinos temen que la situación se agrave si no se toman medidas inmediatas.
La falta de respuesta por parte de la empresa ha llevado a los vecinos a buscar soluciones colectivas y visibilizar el problema en los medios de comunicación. “Ojalá que esta denuncia pública haga que las autoridades o quienes corresponda le den prioridad al tema. No se puede estar sin agua, menos en esta época del año. Es un derecho básico”, concluyó Roco.