La situación en la Isla del Río Diamante se vuelve cada día más difícil para sus habitantes. Desde hace casi tres semanas, los vecinos permanecen sin agua potable debido a que la unión vecinal no pudo afrontar el pago de la energía eléctrica, necesaria para el funcionamiento de las bombas que distribuyen el servicio.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, la vecina Marina López detalló la delicada realidad que atraviesa la barriada. “Ya vamos a estar a tres semanas sin agua potable. Mal, en primer lugar porque estamos sufriendo todo el barrio sin agua potable, que es lo que más se necesita”, expresó.
Según explicó, la raíz del problema está en la falta de pago de gran parte de los vecinos. Para revertir la situación se dispuso una moratoria que permite regularizar la deuda con un pago único. “Que la gente que falta a pagar, que se arrime y pague, han extendido una moratoria que se paga 45.000 pesos y ya te pones al día con el agua”, indicó.
López subrayó que la mayoría de los vecinos continúa en mora. “Sí, falta la mayoría del barrio”, remarcó. En ese sentido, precisó que, si bien varias personas aprovecharon la posibilidad de ponerse al día, “falta todavía casi la mitad del barrio que paga”.
Mientras tanto, la municipalidad distribuye agua mediante camiones, aunque el servicio es insuficiente para cubrir a toda la población. “Estuvieron una semanita acá arriba repartiendo y tienen que repartir para debajo también y hay solamente dos camiones y no llega para todo el barrio”, explicó la vecina. Además, denunció que la entrega no es equitativa: “Le están dejando agua a la gente que solamente ha pagado. A los que están al día”.
Otro aspecto que generó confusión fue la supuesta renuncia de Lito Negri, presidente de la unión vecinal. López desmintió esta información: “Yo que he estado hablando con él personalmente, no ha renunciado, sigue siendo presidente”. Según añadió, su gestión es reciente y no estaba al tanto de la magnitud del problema: “Él está hace poco como presidente, no estaba enterado tampoco de eso, se enteró después cuando ya les habían cortado la luz”.
La falta de agua potable golpea con fuerza a los sectores más vulnerables de la isla. “Lamentablemente estamos pasando por esto sin agua potable. Para mí se ve mal, por una parte, porque hay mucha gente, yo creo que más veo son por los abuelos, por los niños, que necesitan el agua. No es lo mismo el agua potable que el agua de la acequia”, advirtió.
Muchas familias recurren a la compra de bidones, lo que implica un gasto adicional que no todos pueden afrontar. “Hay mucha gente, bueno, que hoy en día están sacando agua para lavar, para todo, todos se compran un bidón del agua, porque bueno, lamentablemente la plata no se puede juntar”, comentó.
Frente a este panorama, López reiteró su pedido a los vecinos morosos para que aprovechen la moratoria y se pongan al día, lo que permitiría restablecer el servicio. “Lo que más pedimos a los vecinos de la isla, que faltan, arrímense al año vecinal, que paguen esos 45000, que es una moratoria, y ya quedan al día. Esto lo han extendido hasta fines de octubre”, subrayó.
El problema deja en evidencia la fragilidad de un servicio esencial que depende del compromiso del barrio y de la gestión de la unión vecinal. Mientras tanto, la vida cotidiana de cientos de familias se desarrolla en condiciones precarias, a la espera de una solución que garantice el acceso a un recurso vital.







