Vendimia: para viñateros fue “levemente positiva”

Una vendimia con una leve alza en precios, un 20 por ciento menos en cantidad de uva, aunque de muy buena calidad, es la síntesis del balance que hicieron desde la Asociación de Viñateros de Mendoza por la Vendimia 2020.
Por otro lado, hay temor por la seria caída en el consumo interno de vinos, que seguramente se vio acrecentada en esta pandemia, al quedar fuera de juego a muchos de los grandes compradores de vinos, como bares y restaurantes, y obligó a los consumidores a apretar aún más el bolsillo por las dificultades económicas.
En diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, el presidente de la Asociación de Viñateros, Eduardo Córdoba, dijo que desde el sector “hicieron un gran esfuerzo para levantar la cosecha, hubo falta de gente del Norte, que siempre vienen para la cosecha, y las dificultades que estamos sufriendo por la pandemia. Fue lenta la cosecha pero se obtendrán vinos de buena calidad”.
En el balance de la Asociación se afirmó que “con un gran esfuerzo se pudo levantar la cosecha, que nos da la posibilidad de obtener los recursos para seguir trabajando. Tal como lo anticipábamos en la entidad, tuvimos una cosecha con mermas de alrededor de un 20 por ciento promedio. No existe un volumen grande de stock, con lo que se va a llegar a la fecha de liberación con un panorama levemente positivo”.
Hoy las labores en las fincas mendocinas se centran en trabajos menores, como limpieza de acequias o reparaciones menores, a la espera del primer trabajo fuerte invernal, como es la poda y la atadura.
En cuanto a los precios que se pagaron, se afirmó que “aunque todavía está por debajo de las expectativas, sí se logró tonificarlo. A pesar de una leve caída en el consumo interno de vinos, se han incrementado las exportaciones y eso ayuda a drenar un poco de vino y que no presione en el mercado de precios. Todo eso en un momento de crisis mundial donde nadie se encuentra bien”.
Vale recordar que al inicio de la cuarentena se logró la excepción del aislamiento preventivo a la actividad vitivinícola, permitiendo que todo el sector, en especial los viñateros, pudieran cosechar sus uvas en una actividad que funciona obligatoriamente en los meses cuando se promulgó el decreto de aislamiento social.