Venezuela: Juan Guaidó enfrenta una primera e inesperada acusación de corrupción

Es la primera desde su llegada en enero al liderazgo opositor. Se trata de una denuncia periodística con posterior respaldo vía redes sociales de Luis Almagro, secretario general de la OEA, quien exigió “rendición de cuentas” y ordenó investigar qué pasó con el dinero empleado para la cobertura de los militares desertores tras la fallida operación de ingreso de ayuda humanitaria en febrero.

“¡Transparencia ante todo!”, reclamó el presidente de la Asamblea Nacional, tras asegurar que sus enviados a la crisis fronteriza “han manejado con austeridad y limitaciones económicas la situación de los militares en ese país”. Ante dichas denuncias, Guaidó pidió al embajador Humberto Calderón Berti solicitar formalmente a organismos de inteligencia colombiana la investigación necesaria.

La deserción de los militares venezolanos puso a prueba la capacidad del equipo del líder opositor, sobrepasado por el número de uniformados (entre 700 y 1400 según distintas fuentes). Su estancia en Colombia se complicó desde el primer momento entre desentendidos, las contradicciones internas y los impagos de las facturas de los hoteles. Los servicios de inteligencia de Colombia advirtieron que también había infiltrados enviados por el gobierno de Nicolás Maduro.

La acusación, publicada por el medio Panam Post ha salpicado directamente a dos miembros de Voluntad Popular (VP), el partido de Guaidó y del antiguo preso político Leopoldo López, refugiado hoy en la residencia del embajador español en Caracas. Se trata de Kevin Rojas y de Rossana Barrera, que según el medio panameño habrían cometido gastos injustificados durante su estancia en la frontera, mientras no se realizaban a tiempo y con solvencia los pagos en los hoteles donde dormían los militares que comenzaron a huir en la madrugada del 23 de febrero.

Guaidó reaccionó con celeridad ante la primera acusación de malversación de fondos contra miembros de su equipo, todo un reto cuando está enfrentando a un gobierno como lo es el del chavismo que ha protagonizado el mayor desfalco de la historia con más de 300.000 millones de dólares, según las investigaciones del propio Parlamento y las cuentas del exvicepresidente económico de Chávez, Jorge Giordani.