Ventajas y desventajas de la nueva medida económica del Gobierno Nacional

El contador Marcelo Olea no está convencido con que la medida sirva para blanquear a trabajadores como señalaron

Durante la semana, el presidente Mauricio Macri anunció que se elevó a 17.500 pesos el piso de las cargas patronales para las Pequeñas y Medianas Empresas de economías regionales. Sobre este tema habló en FM Vos (91.5), el contador Marcelo Olea.
El profesional dijo que esto que anunció el presidente, ya lo estableció antes la Ley de Reforma Tributaria 27.430, simplemente, lo que hizo el Decreto 128 (ahora sancionado), fue precipitar en el tiempo el valor de la detracción. “Recordemos que la Ley 27.430 estableció un valor de detracción anual de 12 mil pesos que se iban a ir actualizando anualmente y se iba a ir instrumentando de manera escalonada a razón del 20 por ciento por año. Arrancamos 2018 con 2.400 pesos (eso es lo que estuvimos detrayendo) y para 2019 eran 4.800 pesos que actualizado se fue a 7.003 pesos. Esos 7.003 pesos hoy se traducen en 17.500 pesos, lo que han hecho fue precipitar la posibilidad de tomar el 100 por ciento de la detracción”, explicó.
Señaló también, que esto significaría un ahorro de las contribuciones solamente de la seguridad social, que aproximadamente le significarían al empleador –por cada empleado– 1.900 pesos (en caso de que cada uno trabaje jornada completa). “Este valor de 17.500 pesos es actualizable en el tiempo, conforme al índice de precios al consumidor de nivel general. Esa es básicamente la medida que adopta este Decreto 128”, expresó.
Según él, las actividades que podrían estar “emparentadas” con la economía regional de Mendoza que alcanza este decreto, son: cultivo de papa, batata y mandioca; tomate, ajo, calabaza, ají, berenjena, espárrago, frutilla, melón pimiento, sandía, zapallo, zapallito, etcétera; cultivo de hortalizas de hoja (acelga, apio, espinaca, perejil, lechuga, etcétera); cultivo de vid; elaboración de mosto, elaboración de vinos y fraccionamiento; cultivo de manzana y pera; cultivo de frutas de carozo (ciruela, damasco, durazno); producción de huevos; elaboración de aceite de oliva; elaboración de sidra y otras bebidas alcohólicas fermentadas; elaboración de muebles y partes de muebles principalmente de madera.
“Hay una regla básica en economía que dice que no se puede beneficiar a uno o más sectores sin perjudicar a otro u otros, y más teniendo en cuenta la situación de déficit fiscal que tiene hoy Argentina”, recordó y agregó: “Por ahí los beneficios son legítimos, son lícitos, porque los beneficios que algunos sectores han logrado se lograron con las políticas que el Estado también ha adoptado. Pensemos que mucha gente ha aprovechado las bondades del sistema financiero y ha canalizado dinero en los depósitos, dinero que realmente se puede justificar como corresponde ante la AFIP y ha obtenido una rentabilidad totalmente lícita”.
Por otra parte, dijo que es necesario tener en cuenta que todavía falta la reglamentación por parte de la AFIP, que precisamente tenga en claro las condiciones que se deben cumplir para acceder a los beneficios. Por ejemplo, es necesario el decreto especifica: “para poder acceder a este beneficio usted tiene que tener declarada una de esas actividades que está incluida en el anexo al 31 de diciembre de 2018”. Como ese punto, hay otros igual de necesarios que se requieren.
El contador Olea no se mostró de acuerdo con que la medida sirva para blanquear a trabajadores que están “en negro”, como señalaron desde el Gobierno Nacional oportunamente. “Para mí esto es un parchecito, ni siquiera un parche”, puntualizó al respecto.