Las fuertes lluvias como las crecientes pueden dañar vías pavimentadas en poco tiempo e impactan con mayor y más rápido deterioro en rutas y caminos enripiados o de suelo natural.
Luego de dos jornadas de arduo trabajo, la Dirección Provincial de Vialidad devolvió la transitabilidad al circuito del Cañón del Atuel, que se vio afectado por las lluvias de los últimos días, con desprendimientos de rocas y escurrimientos de agua.
Los hombres y equipos de Vialidad Mendoza trabajaron en el despeje del camino que es enripiado, emparejando la traza y reparando los sectores con escurrimientos. También se reforzó con áridos los cruces por arroyos secos aluvionales que descargan agua cuando hay precipitaciones.
Sin embargo, Vialidad Mendoza, recomienda a toda la ciudadanía no circular, de ser posible, cuando rijan pronósticos de lluvias severas, y en caso de hacerlo, conducir con extrema precaución durante las precipitaciones y después de estas.
El impacto del agua puede deteriorar caminos pavimentados y golpea con más daño en las calzadas enripiadas o de suelo natural, donde puede provocar socavones o hendiduras en la traza en muy poco tiempo.
Ante la emergencia climática que ya está cursando producto del fenómeno del Niño, no es aconsejable atravesar rutas o calles con creciente que impidan ver la calzada, tampoco transitar por zonas de montaña ni cruzar badenes.
Ante una situación de este tipo, y siempre y cuando sea posible, se recomienda buscar vías alternativas, aunque el desvío sea extenso, para preservar el vehículo y la seguridad personal. Caso contrario, resguardarse con el vehículo y esperar a que pasen las precipitaciones o la creciente, hasta poder circular con una visibilidad plena y clara del camino.



