Video: desnudo y aislado, Gil Pereg ataca como un gato adentro de su celda

El video fue registrado a las 16.51 del miércoles 6 de marzo. Los penitenciarios, fuertemente armados y con protección en su cuerpo, se colocaron cerca de la celda número 2, donde se encuentra uno de los presos más problemáticos de los últimos tiempos: Nicolas Gil Pereg (37), el israelí acusado de perpetrar el doble asesinato de su madre y su tía, Pyrhia Saroussy (63) y Lily Pereg (54), en enero de este año.

El día citado, el Servicio Penitenciario tenía como objetivo trasladar el presunto homicida para realizarle un control sanitario. Y como marca el protocolo, uno de los guardicárceles debía registrar cada movimiento con un teléfono celular.

La medida no se pudo desarrollar en ese momento. Se encontraron con un problema cuando abrieron la puerta del sector ubicado en el pabellón número 4 de San Felipe, donde Gil Pereg se encuentra alojado desde fines de enero.

Con el jefe de turno presente y con los guardias con chalecos, cascos y escudos, intentaron llevar a Gil Pereg hasta un médico pero lo encontraron desnudo en el interior de su lugar de encierro. Se negó y no quiso moverse.

Pero no sólo eso: este hombre de 37 años, quien se ha mostrado agresivo y con actitudes extrañas relacionadas a sus mascotas, principalmente a sus gatos, comenzó a defenderse y amenazar abriendo la boca para realizar sonidos extraños. Esos ruidos eran acciones felinas y tienen un nombre: bufido.

Se le llama así a una especie de silbido que dura aproximadamente un segundo y son realizados por los gatos. Ese sonido es un escupido que hacen estos animales para evitar que se aproxime hacia el algún extraño.

Además de estas actitudes con la boca, Gil Pereg comenzó a lanzar arañazos. Los penitenciarios le explicaron que debían trasladarlo para el control pero el reo se negó. De esta forma, cerraron otra vez el calabozo y abortaron el procedimiento.

De acuerdo con fuentes consultadas por este diario, estas actitudes de Gil Pereg se repiten a diario en el centro de detención. El interno se saca la ropa que le suministran, se desnuda y orina y defeca en el piso del lugar.

Ya durante las audiencias de prisión preventiva, el sujeto había mostrados actitudes similares mientras era trasladado por los pasillos de los Tribunales locales. Maullaba e imitaba a un gato cuando se encontraba en la sala de audiencias. En una de ellas, también se orinó encima.

El video al que accedió El Sol, de poco más de un minuto, culmina con el cierre de la celda y con la explicación del penitenciario que captó las imágenes, quien sostiene que no se puede realizar el control porque el interno se encuentra desnudo y no contesta a los requerimientos ordenados.

Fuente: El Sol