Violencia de género en Mendoza: activan tres tobilleras por semana

Mendoza es una de las provincias que más pulseras magnéticas recibieron de la Nación junto con Córdoba y Buenos Aires para el sistema de Supervisión y Rastreo para Agresores y Víctimas de Violencia de Género y cuenta con 100 dispositivos.

Por semana se activan entre 3 y 4 tobilleras para los imputados de estos delitos, en una medida que la Justicia y el Ministerio de Seguridad califican como eficaz para prevenir nuevos episodios de maltratos, lesiones y hasta evitar un femicidio.

Según datos de la Dirección de Participación Comunitaria –dependiente de la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad– actualmente están activas 47 tobilleras en el Gran Mendoza, 8 en el Sur y 1 en el Este de la provincia, pero es un número dinámico según las altas y las bajas que se producen, de acuerdo con lo que indicó el Ministerio de Seguridad.

La directora de Participación Ciudadana, Elizabeth Ormezzano, explicó que hay disponible un centenar de pulseras, porque Mendoza fue una de las pioneras en su aplicación y “logró una correcta articulación con el Ministerio Público Fiscal, que es donde se solicita la medida y es autorizada por un juez”.

“Hemos puesto en práctica un protocolo, donde rápidamente, después de que un fiscal de la Unidad Especializada en Violencia de Género lo pide, se localiza al agresor, se le coloca la pulsera y se le entrega un teléfono a la víctima para hacer un seguimiento de ambos y actuar velozmente en caso de que su vida corra peligro”, explicó Ormezzano.

En la supervisión del sistema interviene el personal del Servicio Penitenciario Provincial y de la Policía, tanto en el monitoreo, que funciona en el 911, como en el desplazamiento de los móviles, en el caso de que se detecte que el agresor violó la restricción de acercamiento.

“Trabajamos con la pulsera y con celulares en un sistema que es dual. En el caso de que perdamos el rastro de un imputado, inmediatamente nos comunicamos a un celular que se le da o con algún número de contacto que tengamos de la persona. También le damos aviso a la víctima ante cualquier alerta”, detalló la funcionaria.

El dispositivo se coloca siempre que haya una denuncia penal existente y una reiteración en el incumplimiento de una prohibición de acercamiento, según lo prevé el Código Procesal Penal de Mendoza.

Por su parte, la titular de la Dirección de la Mujer de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Stella Spezia, opinó que se trata de una estrategia que está dando buenos resultados y resaltó: “Muchas veces son las mismas mujeres las que acuden a nosotros para que hagamos la gestión y enseguida nos comunicamos con la gente del sistema y de la fiscalía para evaluar la factibilidad”.

Fuente: El Sol