La vitivinicultura argentina continúa demostrando su potencial como motor de la economía nacional. Según un reciente informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), este sector se posicionó como el segundo rubro con mayor incidencia en las exportaciones de las economías regionales durante el último año.
El monitor de exportaciones de economías regionales, elaborado por la CAME, revela un crecimiento significativo en las ventas al exterior durante el mes de octubre, tanto en términos de valor como de volumen. Este desempeño positivo se ve impulsado en gran medida por la vitivinicultura que se consolida como uno de los principales productos de exportación del país.
La vitivinicultura argentina no solo ha logrado incrementar sus volúmenes de exportación, sino que también ha obtenido un precio promedio superior al de otros productos regionales, lo que se traduce en una mayor generación de divisas para el país.
«Dentro del contexto que hemos atravesado durante todo este año y buena parte del 2023, estos números de crecimiento de las exportaciones de las economías regionales realmente resultan impactantes con un crecimiento acumulado del 29,3% en dólares y 23,4% en toneladas, lo que representa una suba interanual de USD 1.990,3 millones en el total exportado y de 1,3 millones de toneladas en el volumen comercializado», dijo a FM Vos 94.5, Salvador Femenía, vocero de CAME.
«Entre los complejos productivos con mejor desempeño, se destaca la participación de la vitivinicultura, que ocupó el segundo puesto del ranking, con el 12,4% de la incidencia total de las exportaciones de las economías regionales», amplió la información.
Tras presentar esos datos, comentó cuáles han sido los factores que han impulsado la nueva realidad del sector. «Se dio más que nada por el aumento de volúmenes. A pesar de haber enfrentado tres sequías consecutivas y heladas tempranas, los sectores productivos de las economías regionales han demostrado una notable capacidad de adaptación y crecimiento. Diversificar las oportunidades de exportación en un período de alta volatilidad en los precios de los productos es todavía mucho más meritorio», observó.
No obstante, después confirmó que más allá de estos buenos números para el sector vitivinícola, la región de Buenos Aires junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) continúa siendo la principal exportadora del país. «Ha generado el 50,6% del total de exportaciones en dólares de las economías regionales, pero hay que tener en cuenta su extensión y clima favorable», diferenció Femenía.
Por otra parte, opinó acerca de las políticas de aperturas de nuevos mercados y libre comercio que impulsa el gobierno nacional. «Todo esto lo vemos como un gran desafío, aunque todavía es temprano para medir el impacto de las medidas que va tomando el gobierno. Estamos ante un panorama totalmente diferente al que veníamos transitando en los últimos años. Hay que ver cómo los diferentes sectores se van acomodando a todos estos cambios. Todas estas clases de políticas nos van a obligar a competir, pero Nación deberá tomar medidas de alivio. Venimos de un Estado muy presente, aunque con un peso tremendo en los costos de los sectores que producen», alegó el vocero de Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
«Si bien el gobierno está avanzando en un montón de desregulaciones, todavía hace falta descomprimir la carga tributaria. En la actualidad tenemos impuestos muy extorsivos por las provincias y los municipios de determinadas de jurisdicciones. Muchas de esas tasas están por encima del índice de inflación afectando al ciudadano común y a aquel que produce», analizó al finalizar la entrevista.







