Giuseppe Di Gennaro, es un italiano que hace dos décadas se instaló en San Rafael. Es titular de Finca Cave Canem y por estos días se encuentra en La Rural de Palermo con sus productos.
El italoargentino dialogó con el canal A24 y expresó: “no tengo nada para decir en contra de este país. Al contrario: me siento más argentino que italiano”.
Giuseppe vivió en 19 países y llegó a una Argentina post crisis del 2001 y comenzó a trabajar en olivicultura y viñedos.
En su vida laboral fue corporativo en una compañía automotriz de escala global lo llevó a mudarse 19 veces de país. España, Inglaterra, Rumania, Brasil, Eslovenia, Finlandia o Suecia son algunos de los destinos que visitó hasta que decidió dejar todo atrás y mudarse a San Rafael a recuperar un poco de la infancia que tuvo en Nápoles, donde -con su familia- hacían dulces, conservas, jugos y hasta aceite como el que hoy comercializa bajo su marca.
“Aquí todo lo que encontré fueron oportunidades. Yo creo que Argentina ofrece mucho siempre y cuando se sepa aprovechar de la buena manera, dando positividad al mercado y dando posibilidad a las empresas y a la pyme, insisto, porque la pyme es el corazón de la economía”, contó al canal porteño.
Sobre su producción detalló que “lo traemos a Buenos Aires y a otros mercados del país también. No exportamos nada, y damos la posibilidad de que nuestros productos lleguen al consumidor final a un precio razonable. Yo intento venderlo todo en Buenos Aires porque aquí es donde más oportunidades y necesidades hay”.
SIMILITUDES Y AMOR POR MARADONA
“Yo soy napolitano. Lo más similar a un napolitano es un argentino, ambos somos alegres y la tristeza no es para nosotros. Las buenas noticias nos alegran y a las malas noticias hay que saberlas interpretar a veces como buenas noticias. No hay que aflojar, hay que subir los brazos, y listo. Empujar para adelante”, planteó.
Inexorablemente también le realizaron una pregunta sobre Maradona, ya que el astro es ídolo de Napoli. “Es evidente que es un Dios para nosotros, y lo sigue siendo por mucho que no esté más. En nuestro corazón, ya sea argentino o napolitano, Diego vive constantemente”, reflexionó.







