Las organizaciones sociales de San Rafael siguen mostrando que su fuerza principal está en la solidaridad de quienes eligen dar su tiempo, sus conocimientos y sus ganas de ayudar: voluntarios y pasantes
Días atrás contábamos cómo estudiantes de nivel inicial se sumaban a ANIM CONIN para acompañar a los chicos; ahora es el turno de Cáritas, que también fortalece su trabajo gracias a voluntarios y pasantes.
Desde la entidad informaron que el Merendero Madre Teresa de Calcuta continúa creciendo con el apoyo de nuevas incorporaciones.
Marina, estudiante de Abogacía, realiza allí sus prácticas solidarias. La iniciativa surgió cuando Cáritas Diocesana abrió la inscripción para pasantes de esta carrera, generando un puente entre la formación universitaria y el compromiso comunitario.
A ella se suman Estefanía y Luján, vecinas de la sede que decidieron ofrecer su tiempo de manera desinteresada. Luján, además de ser voluntaria, aporta sus conocimientos como repostera y chef, siendo la encargada de elaborar las meriendas que disfrutan a diario decenas de niños y niñas.
Desde Cáritas destacaron: “Agradecemos profundamente a cada una de ellas por su solidaridad. Son ejemplo de que el trabajo comunitario no se sostiene solo con recursos, sino con personas dispuestas a compartir lo que saben y lo que son”.
Este tipo de experiencias con voluntarios y pasantes reafirman que el entramado social de San Rafael se sostiene con gestos cotidianos de compromiso, que hacen la diferencia en la vida de los más vulnerables.







