Con el regreso del ciclo lectivo, también volvió un habitual paisaje de la época de clases: el caos vehicular, especialmente en zonas del microcentro donde se sitúan diferentes escuelas.
Así quedó expuesta la situación este miércoles en los cuadrantes donde se ubican el Colegio del Carmen, la escuela Rodolfo Iselín, los colegios Maristas, Redentor, por mencionar algunos establecimientos donde se provoca mayor colapso vehicular.

La situación, más allá de intervenciones de la Policía de Mendoza, no tiene solución y provoca enojos, nervios y dolores de cabeza, entre quienes asisten a las escuelas, pero también en automovilistas que padecen de esa situación.
“Falta empatía, porque hay casos donde los padres se desentienden de sus vehículos estacionados en doble fila y no regresan durante mucho tiempo, afectando la normal circulación”, comentó a este diario uno de los conductores consultados.







