Volvió a Mendoza para despedir a su papá, pero no lo dejaron salir del hotel

Juan Peinado reside en Buenos Aires y tuvo que volver a Mendoza debido al grave estado de salud de su padre. A pesar de contar con certificado de COVID 19 negativo, las autoridades no le permitieron ver a su familiar, quien murió mientras el joven estaba confinado en un hotel.

«Les dije desde el primer mensaje que era una urgencia, les aclaré que tenía un lugar donde quedarme, en el segundo piso de la casa de mi hermano; traté de hacer todas las cosas bien y no me respondieron. No pude ver a mi papá. Esto no tiene que pasarle a nadie más», reclamó Peinado.

El problema comenzó el 1 de septiembre, cuando su padre se enteró que tenía coronavirus. A los pocos días comenzó a faltarle el oxígeno y tuvieron que internarlo en la Clínica Sociedad Española De Socorros Mutuos, donde quedó en observación.

El estado de salud del hombre se complicó, por lo que tuvieron que intubarlo. La semana pasada, desde la clínica les notificaron que la situación se estaba agravando y los médicos no veían resultados positivos ante los tratamientos, por lo que les ofrecieron la posibilidad de entrar a despedirse.

Frente a esta situación, Peinado se aseguró de tener los medios para viajar a Mendoza y envió un mail a la Subsecretaría de Planificación y Coberturas Públicas Sanitarias el miércoles 16.

«Mi papá se encuentra en terapia intensiva, con COVID 19, complicado con neumonía bilateral y conectado a un respirador en un coma inducido. Los médicos nos dijeron que existe una gran probabilidad de que no sobreviva. Solo les pido encarecidamente el permiso para poder partir a Mendoza este sábado (19/09/2020). Una vez que llegue a la provincia, ¿me derivarán a un hotel o puedo ir a mi casa directamente? ¿Al llegar a Mendoza si me hago el examen COVID 19 por PCR podría acompañar a mi familia e ir a ver a mi papá?», escribió Peinado.

Al día siguiente, desde el Gobierno le respondieron que debía presentar el resultado de PCR negativo antes de ingresar a Mendoza y realizado en las últimas 48 horas. También le aclararon que si no contaba con un domicilio para él solo, debería realizar el aislamiento en un hotel.

Tras 19 horas de viaje debido a las esperas y los viajes encapsulados, Peinado llegó este domingo a la Terminal de Mendoza, donde volvió a explicar su situación al comité que lo recibió. Los representantes de Salud presentes le dijeron que buscarían una solución, pero luego no se comunicaron con él.

Lo alojaron en un hotel sobre calle Rioja, desde donde trató de obtener respuestas para su situación ante el grave estado de salud de su padre. «No vine de vacaciones. Vine a ver a mi papá porque se iba a morir. Traje certificado, todo lo que me pidieron, pero no se pudo», expresó Peinado.

Peinado llegó cuando había comenzado el endurecimiento de la cuarentena ante el movimiento de personas que podían generar los festejos del 21 de septiembre. «El hotel no tenía señal de WiFi. En el 148 no atendió nadie. Recién el lunes pude hablar con alguien de Planificación, pero nunca me solucionaron el tema», reclamó.

Ese mismo día envió un mail a la Subsecretaría, aclarando la situación de urgencia y poniéndose a disposición para hacerse un nuevo test. «No estoy con mucho dinero porque este viaje me salió muy caro, pero podría pagar un hisopado si me lo permiten. Les pido encarecidamente que me ayuden, hice un esfuerzo enorme para poder ver a mi papá», escribió.

En Planificación le respondieron esa tarde solicitándole por primera vez un certificado médico donde se indicara el estado y pronóstico de su padre, pero no hubo más tiempo. «Me llamó mi hermana y me dijo que había muerto. Armé las valijas y me fui del hotel. Recién entonces me dieron la autorización», relató Peinado.

Según informaron desde el Ministerio de Salud, en todo momento se respondieron los mensajes de Peinado y se necesitaban dos autorizaciones para concretar su pedido: la del hospital para que el joven ingresara a ver a su padre y la de Salud para que pudiese abandonar el hotel. Esta última, sin embargo, no se consiguió a tiempo.

«Nadie me pudo resolver nada y yo no pude decirle chau. Se supone que si hago las cosas bien, tiene que salir bien, pero acá no fue así. Este no es una queja contra nadie en particular, es porque no quiero que vuelva a pasar», finalizó.

 

Fuente: El Sol

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