Luego de varios años “en silencio” en los últimos días volvió a la escena mediática un proyecto que causó mucha polémica en la región: Don Sixto, una mina de oro ubicada en el límite entre San Rafael y Malargüe.
Sitios vinculados al mundo de la minería volvieron a hablar del proyecto, que tuvo sus últimos movimientos en 2019 con el intento de modificar la Ley 7722.
Hoy, en un contexto donde los proyectos de minería vuelven a salir a la luz, emergió nuevamente la iniciativa.
Según Panorama Minero “un yacimiento con exploración avanzada, información geológica robusta y mineralización comprobada, que nunca logró avanzar hacia una etapa de desarrollo por el marco normativo vigente”.
Don Sixto -también conocido históricamente como La Cabeza- es un proyecto aurífero–argentífero en la zona entre Agua Escondida y Punta del Agua. El proyecto corresponde a un depósito epitermal de baja sulfuración (LS), con oro como metal principal y plata asociada.
Hoy no aparece cercano a producir producir ni tiene una iniciativa en evaluación ambiental activa.
“Don Sixto demuestra que Mendoza tiene mineralización aurífera real, con sistemas hidrotermales bien desarrollados y continuidad en profundidad. Al mismo tiempo, expone con claridad la brecha entre potencial geológico y posibilidad de desarrollo efectivo, funcionando como un caso testigo del debate minero provincial”, indica el texto.
LA HISTORIA
El proyecto data de 1996 cuando la firma Argentina Mineral Development (AMD) realizó campañas intensivas de exploración, que llegaron a niveles avanzados.
Aquella estimación mencionó un recurso inferido del orden de 720.000 onzas de oro, en aproximadamente 12 millones de toneladas.
“Don Sixto es un proyecto con potencial demostrado, pero con un recurso histórico que demandaría una actualización”, explica.
Alguna vez empresarios extranjeros aseguraron contar con una tecnología para extraer oro sin usar cianuro, pero nunca se avanzó. Con el correr de los años el proyecto pasó por Exeter Resource. Yamana Gold y (desde 2023) Pan American Silver.
“Don Sixto nunca fue una mina. Pero sigue siendo una prueba concreta de que Mendoza tiene oro, que fue explorado con seriedad y que quedó atrapado en un marco normativo que impidió cualquier salto de escala”, explica la nota.







