La incertidumbre se posiciona en un rango similar a lo observado durante el bienio 2019-2020. Estos son valores significativamente más bajos que los de los años recientes (2021-2024), pero altos en comparación a lo observado antes de la crisis del 2018. Por otro lado, se identifica un moderado aumento en la importancia de las preocupaciones referidas la política y la pobreza.
El Centro de Analítica Económica y Empresarial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA) publicó el Índice de Incertidumbre Económica UCA correspondiente a mayo de 2025. El valor del índice en ese mes fue 51,5. Es decir, en promedio, por cada 10000 palabras en mensajes económicos, se detectaron 51,5 palabras vinculadas a incertidumbre. Dirigido por J. Daniel Aromí, este indicador resume las opiniones económicas transmitidas por comentarios en canales argentinos de la plataforma YouTube. Análisis previos demuestran que esta metodología brinda información valiosa sobre el estado de la economía.
En diálogo con FM Vos 94.5, destacó la relación entre la incertidumbre económica y otras variables que muestran la trayectoria favorable de la economía argentina en los últimos meses. En ese sentido, explicó que esta mejora está ligada a un cambio en los precios relativos. «Los servicios se han encarecido en relación con los bienes, lo que ha permitido una parcial recuperación del salario real, especialmente frente a la evolución de los precios de los alimentos, que han mostrado un aumento más lento», examinó Aromí al inicio del reportaje.
«Con excepción de abril (cuando cambió el régimen cambiario), este índice ha caído sensiblemente en los últimos meses, ubicándose en niveles similares a los de 2019-2020. Este dato es una verdadera novedad, ya que los años 2022, 2023 y 2024 estuvieron marcados por niveles récord de incertidumbre. Aunque 2019-2020 no fueron años económicos buenos, la incertidumbre era sensiblemente más baja que en el período reciente», indicó.

Fase crítica y preocupaciones ciudadanas
Consultado sobre si la parte más crítica del impacto de las medidas económicas ya se han superado, Aromí opinó de una forma trasversal y contundente. «Aunque existentes distintos componentes, los ajustes fiscales más importantes ya ocurrieron. Sin embargo, está a la vista que las variaciones en el régimen cambiario generan retracciones en la actividad económica y comercial», analizó.
«Actualmente, uno de los factores negativos más importantes sobre los niveles de actividad es el precio relativo de la economía argentina versus la economía del mundo. En ese sentido, la Argentina es un país muy caro, y eso afecta la competitividad de las empresas locales. El gran interrogante es cuán persistente y profundo será este impacto negativo asociado a un tipo de cambio atrasado, ya que el dólar está barato», planteó.
En cuanto a las preocupaciones de la gente, el estudio de la UCA revela un cambio de prioridades. «La preocupación por la inestabilidad económica, la inflación y el dólar han caído en importancia. La discusión sobre la política es la categoría con más peso en estos momentos. Luego, le siguen las preocupaciones por el trabajo y la pobreza, que sumadas superan en importancia a la inestabilidad económica y a las discusiones políticas», precisó al cierre de la entrevista.