El ex capellán militar de San Rafael Franco Revérberi podría ser juzgado “en ausencia” en caso de prosperar un pedido realizado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) que recogió el Juzgado Federal de San Rafael.
“Hemos pedido la continuidad del proceso en ausencia. Un criterio similar ha tomado la fiscalía federal de San Juan respecto a Carlos Malatto, que también está prófugo en Italia”, remarcó el abogado local Ricardo Ermili al medio El Destape.
Los fiscales generales que intervienen en los procesos por crímenes de lesa humanidad en San Juan y Mendoza, Francisco Maldonado y Dante Vega, respectivamente, solicitaron al Tribunal Oral Federal de San Juan la tramitación de juicio en ausencia para el ex teniente a cargo de la de la Sección Personal del Regimiento de Infantería de Montaña (RIM) 22. Él también escapó a Italia cuando la fiscalía lo envió a juicio en 2011. En ese país, al mismo tiempo, el ex militar enfrenta otra acusación por ocho homicidios perpetrados en San Juan en 1976 y 1977.
Días atrás, el Juzgado Federal de San Rafael hizo lugar al pedido. Una vez que el sacerdote sea notificado, la fiscalía federal o los querellantes (la APDH y la ahora subsecretaría de Derechos Humanos) pueden solicitar la elevación a juicio oral. Aunque Ermili puso en duda el accionar del aérea bajo la órbita del Ministerio de Justicia: «En el mejor de los casos hace el pedido o hará nada porque quedó prácticamente desmantelada».
Luego, el abogado particular que él designe (o el oficial, en caso de que no designe ninguno) se podrá oponer y se resolverá en el juzgado. Si se hace lugar al pedido de juicio oral, que según Ermili es muy probable, se fijará fecha y será juzgado por un Tribunal Oral Federal de Mendoza, que en un juicio oral y público determinará si Reverberi es culpable o no
Reverberi fue capellán auxiliar del Escuadrón de Exploración de Montaña VIII de San Rafael y es investigado por hechos cometidos en el Centro Clandestino de Detención “La Departamental”, que funcionó en la sede de los tribunales locales. Huyó del país en 2011, cuando se realizó en Mendoza el primer juicio por delitos de lesa humanidad y los testimonios de sobrevivientes y familiares comenzaron a señalar su responsabilidad. El religioso fue acusado, oportunamente, de los delitos de homicidio doblemente agravado, privación abusiva de la libertad agravada y tormentos agravados.
El proceso para que fuera trasladado a nuestro país inició en 2013 y concluyó a principios de 2024. En última instancia, el ministro de Justicia de Italia, Carlo Nordio, anuló la extradición por los problemas de salud aducidos por los abogados del cura represor, pese a que las pericias médicas indicaban que sí podía viajar. El Estado argentino tenía 60 días para recurrir el fallo, pero el abogado italiano Arturo Salerni, representante de nuestro país en la causa, explicó que «Argentina no lo consideró necesario».
Pero este año surgió una nueva posibilidad: la ley que habilita los juicios en ausencia. Es decir, poder juzgar o dar continuidad a un proceso penal en los casos en los que el imputado o acusado se encuentra prófugo o no se puede dar con su paradero. Y con ella, una nueva vía para que Reverberi dé explicaciones ante la Justicia.