El actual conflicto en Medio Oriente continúa generando conmoción en el mundo entero, no solo por la magnitud del desastre humanitario, sino también por la intensidad del debate político y geopolítico que lo rodea. En este contexto, Riyad Alhalabi, Encargado de Negocios de la Embajada del Estado de Palestina en la República Argentina, la autoridad más importante de Palestina en nuestro país, ofreció en exclusiva un extenso panorama en diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, donde expuso con crudeza la realidad que atraviesa su pueblo a manos del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, criticó la actitud de las grandes potencias, la postura del presidente Javier Milei, y pidió que no se relativice la historia.
“El Medio Oriente está viviendo un momento muy oscuro, especialmente lo que está pasando en Palestina hace más de 20 meses”, comenzó Alhalabi. Para el diplomático, lo ocurrido desde el 7 de octubre de 2023 ha sido erróneamente presentado como el punto de partida del conflicto: “Todo el mundo ha pensado que empezó en esa fecha, mientras el pueblo palestino lleva más de 77 años bajo ocupación, bajo régimen militar, bajo un régimen de apartheid”.
En un tono firme, denunció que en ese lapso de tiempo «Israel arrasó con la Franja de Gaza, convirtiendo esa cárcel a cielo abierto en un cementerio también a cielo abierto”. Acompañó su acusación con cifras dramáticas: “Hay más de 56.423 mártires civiles palestinos, inocentes, entre ellos más de 18.000 niñas y niños y más de 14.000 mujeres”. A esto se suman “más de 20.000 personas desaparecidas bajo escombros” y “más del 80 por ciento de Gaza destruida por 90.000 toneladas de explosivos”.
El funcionario palestino no dudó en calificar la situación como un crimen de lesa humanidad: “Hay civiles, hay inocentes, hay niños que Israel está masacrando desde 627 días. Es un genocidio televisado. Es un genocidio filmado por las mismas víctimas. Nunca en la historia vimos que se bombardearan hospitales, colegios, refugios, tiendas de campaña. Nunca vimos que el hambre se use como arma de guerra”. Además, recordó que “Netanyahu y su ex ministro de Defensa tienen órdenes de captura por crímenes de guerra y homicidio” emitidas desde la ONU.
Consultado sobre la raíz del conflicto, Alhalabi señaló: “Este no es un conflicto entre dos Estados. Es una ocupación. Es entre el ocupante y el pueblo que está bajo ocupación”. Según explicó, desde 1948 “Israel fue creado a costa de desplazar y masacrar por la fuerza al pueblo palestino, en lo que llamamos la Nakba, la catástrofe”, y agregó: “Israel nunca ha podido demostrar que esta tierra les pertenece. El judaísmo es una religión, no una nación”.
El diplomático también hizo un repaso por los hitos que marcan la consolidación de la ocupación israelí: la guerra de 1948, la de los “Seis días” en 1967 y la apropiación de territorios en Líbano, Siria y Egipto. A su vez, recordó que existen “decenas de resoluciones de Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad que establecen que esos territorios están ocupados ilegalmente”. Para Alhalabi, se trata de un caso flagrante de violación sistemática al derecho internacional.
En cuanto a una posible solución, aseguró que “nosotros los palestinos no estamos contra los judíos ni contra los israelíes. Adoptamos la solución de los dos Estados, pero Israel nunca la aceptó”. Incluso remarcó que “entregamos más del 78% de nuestra tierra histórica en busca de paz, para quedarnos solo con un 22%, y ni siquiera eso nos han permitido concretar”.
Sobre la injerencia de Estados Unidos, fue tajante: “Ese es la doble moral, esa es la injusticia que estamos viviendo. No es la política del pueblo estadounidense, es la política del gobierno. Trump apoyó a un Estado que masacra a otro pueblo”. También aludió a la reciente ofensiva contra Irán: “Ese es un crimen de guerra. Se estaba negociando por vías diplomáticas y atacaron igual”.
En otro tramo de la entrevista, Alhalabi se refirió a la situación de los rehenes y los presos palestinos. “Nosotros estamos en contra de cualquier tipo de violencia contra civiles. Pero Israel no liberó a ningún rehén usando la fuerza, solo mediante negociaciones. Hoy hay más de 10.000 prisioneros palestinos”, afirmó.
Consultado sobre la posición del presidente argentino Javier Milei apoyando directamente a Israel y la política de Benjamín Netanyahu, el funcionario palestino expresó su preocupación por el respaldo del mandatario a Israel y su decisión de trasladar la embajada argentina a Jerusalén: “Es lamentable. Jerusalén es un territorio ocupado. Hay resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como la 476 y la 478, que prohíben ese traslado. Solo cinco países lo hicieron, entre ellos Estados Unidos. Argentina estaría violando el derecho internacional”.
“Espero que el Gobierno argentino revise su decisión. Sería de los pocos países que violan estas leyes”, reiteró, y apeló a la tradición diplomática nacional: “El pueblo argentino sabe muy bien la situación en el Medio Oriente, tiene conocimiento de la historia. Tiene conocimiento de la realidad y también siempre ha apoyado las causas libres, las causas justas como la causa Palestina. También el pueblo argentino sabe muy bien que es vivir bajo un régimen militar y siempre ha sido defensor de derechos humanos. Argentina siempre fue un país pacífico, defensor de los derechos humanos y las causas justas. Espero que siga en el lado correcto de la historia y de la humanidad”.
Alhalabi también se refirió al accionar del gobierno israelí en los foros internacionales: “Israel es un país que ha violado todas las cartas de Naciones Unidas. Su embajador rompió frente a todos los miembros las propias cartas del organismo. Se creen por encima de la ley”.
El diplomático destacó además que Israel no ha manifestado en ningún momento su voluntad de concretar la paz: “Ellos no quieren la paz. No quieren entregar los territorios. Solo quieren ser un país que esté por encima de todas las leyes internacionales”. En contraposición, señaló que “nosotros usamos la fuerza de nuestro derecho, mientras ellos usan el derecho de su fuerza”.
El diplomático también expresó preocupación por la creciente grieta social que este conflicto ha provocado incluso dentro de Argentina. “Muchas veces se genera una polarización entre quienes dicen apoyar al pueblo judío o al pueblo palestino, pero no se trata de una cuestión religiosa ni de odio, sino de derechos humanos, de ocupación y de justicia”, sostuvo.

Riyab Alhalabi, Encargado de Negocios de la Embajada del Estado de Palestina en Argentina


Conflicto atravesado por intereses geopolíticos, recursos estratégicos y el fracaso de los acuerdos de paz
El representante palestino también hizo referencia a la repetición de un mismo patrón bélico en distintas zonas de la región. “Hoy en día en Cisjordania también están haciendo lo mismo que hacen en Gaza, como lo hicieron en Líbano, en Siria y lo siguen haciendo ahora”, denunció, y consideró que la expansión del conflicto regional responde a una estrategia sistemática de ocupación y desplazamiento. En esa misma línea, apuntó contra los ataques recientes a Irán: “Eso es un crimen de guerra, porque empezaron la agresión mientras había negociaciones con Estados Unidos para resolverlo por vías diplomáticas”.
Desde su perspectiva, los conflictos que se repiten en Medio Oriente están profundamente atravesados por intereses económicos, recursos naturales y manipulación del relato público. “El petróleo no es una excusa menor para invadir un país”, reflexionó, al tiempo que cuestionó cómo se construyó el discurso posterior a los atentados de 2001. “Se demonizó al mundo árabe, se instaló que somos terroristas, pero nunca se contó lo que había detrás: el verdadero interés geopolítico por dominar la región”.
Frente a esas narrativas, Alhalabi reivindicó la lucha de su pueblo como un derecho legítimo. “El terrorismo no tiene ni religión ni etnia. Lo que hacemos los palestinos es luchar contra una ocupación, no hacemos terrorismo”, subrayó. En ese sentido, remarcó que “nunca hicimos operaciones fuera de nuestros territorios ocupados. Resistir la ocupación es un derecho garantizado por la Carta de Naciones Unidas”.
También se refirió al proceso de paz frustrado que comenzó en 1993 con los Acuerdos de Oslo. “Nosotros entregamos más del 78 por ciento de nuestra patria en busca de paz. Solo pedimos el 22 por ciento restante para crear nuestro Estado, y aún así Israel nunca terminó su ocupación”, recordó.
En relación al proceso de paz frustrado, Alhalabi recordó un hecho clave: el asesinato de Yitzhak Rabin, primer ministro de Israel. “Israel asesinó a Rabin no para matar a una persona, sino para asesinar un proceso de paz. Él quería entregar los territorios y aceptar la solución de los dos Estados”, explicó. “Llevamos más de tres décadas desde los acuerdos de Oslo y aún no hay paz porque Israel no quiere cumplirlos”.
Alhalabi señaló que este conflicto no puede reducirse a un enfrentamiento religioso o étnico, ni debe interpretarse como una grieta ideológica en otros países. “No es una cuestión de apoyar a un pueblo u otro. Es una cuestión de legalidad internacional, de justicia y de derechos humanos”, expresó.
Por último, Alhalabi se refirió al deseo del pueblo palestino: “Nosotros también queremos la paz. Queremos vivir como cualquier otro pueblo, en una patria libre, soberana. Pero queremos paz con dignidad”, cerró.