Durante este jueves y viernes Tucumán será sede del primer simposio internacional de drones que se realiza en Latinoamérica, un evento que busca concentrar en un mismo espacio a especialistas, técnicos, productores y profesionales vinculados al uso de estas herramientas tecnológicas que, con creciente velocidad, se han instalado en el sector agropecuario y en otras áreas estratégicas.
El ingeniero Claudio Giardina, del INTA Rama Caída, formará parte de los disertantes convocados. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 explicó que “es un simposio internacional, pero es el primero que se hace en Latinoamérica, tratando de reunir especialistas, técnicos, profesionales, productores que estén en el vínculo o en el uso con los vehículos no tripulados”.
Giardina remarcó que la utilización de drones en la agricultura dejó de ser una posibilidad remota para convertirse en una realidad en expansión. “La idea de utilizar esta herramienta hasta no hace mucho era una idea muy lejana, parecía algo imposible y hoy por hoy en realidad están cada vez avanzando más en el agro”, señaló.
Durante el encuentro se abordarán distintas experiencias y casos concretos. El ingeniero detalló que “se ha organizado este simposio para reunir y debatir sobre algunos temas, sobre todo mostrar cuáles son las prestancias de estos vehículos no tripulados, de los drones en la agricultura, en otros aspectos también, como supongamos el control y el combate del fuego forestal”. También estarán presentes especialistas de Brasil, quienes compartirán trabajos aplicados al cultivo de soja y a la identificación de variedades en Mato Grosso.
En lo que respecta a su participación, Giardina indicó que “me han invitado a participar de una charla sobre el tema del uso de drones para siembra. Estuvimos haciendo evaluaciones de cómo se sembraba, cómo trabajaba un dron con la siembra y cuál era la ventaja con respecto a las otras técnicas. Esa publicación salió en el 2023 y ha tenido buena repercusión, porque la verdad que tuvimos muchísimas consultas”.
Las ventajas de esta tecnología, según explicó el especialista, son múltiples. “Una persona tarda aproximadamente entre dos horas y dos horas y media en lograr sembrar una hectárea de alfalfa. Una máquina estaría tardando unos 40 minutos. Un dron lo realiza en nueve minutos”, ejemplificó.
El ahorro de tiempo, sumado a la precisión y la posibilidad de acceder a terrenos difíciles, marcan un diferencial respecto de los métodos tradicionales. “Tiene una precisión interesante, permite entrar en lugares donde una máquina no podría entrar, hace ahorro de semilla y evita la compactación del suelo”, subrayó.
El uso de drones en la siembra ha evolucionado notablemente en los últimos años. “Desde el 2022 en adelante, todos adquirían con el cajón de siembra… sólo el 7% lo utilizaban, y hoy por hoy están en el 87-88% de los que prestan servicio y los productores utilizan el cajón sembrador”, puntualizó Giardina.
En San Rafael también se registraron experiencias exitosas en viñedos. “Acá hemos tenido la experiencia de sembrar abono verde en la época de otoño con drones. La experiencia ha sido muy buena, la densidad de plantas por metro cuadrado ha sido la óptima, y en un tiempo súper cortito”, afirmó.
Consultado sobre el aprendizaje que requiere el manejo de estas herramientas, aclaró que “no es difícil aprender a manejar el drone, pero la capacitación tiene que ser permanente, pues son drones muy grandes, de alrededor de más de 35 kilos, algunos cerca de los 100 kilos en vuelo”. En este sentido, consideró indispensable la formación y la obtención de licencias. “Un curso para lograr el carnet de piloto de drone es importantísimo y hay que hacerlo”, sostuvo.
Respecto al funcionamiento, explicó que gran parte del trabajo es automatizado. “Mucho del movimiento del drone lo hace automáticamente. Simplemente hay que darle parámetros de calibración, de altura, de vuelo y de velocidad”, señaló, destacando que “es una herramienta muy útil, que creo que llegó para quedarse, y que poco a poco se va a ver en los cielos de acá de esta región”.
Finalmente, Giardina expresó sus expectativas en torno a su participación en Tucumán. “Esperamos representar la experimental de Rama Caída lo mejor posible, y creemos que va a ser un punto de partida para traer más información a la zona”, concluyó.