A contramano del estancamiento que vive la economía general, el mercado inmobiliario de Mendoza ha mostrado signos de reactivación. Así lo confirmó Roberto Irrera, presidente de la Cámara Inmobiliaria de la provincia, quien señaló que, si bien no cuentan con datos porcentuales exactos como en Buenos Aires, el dinamismo se ha hecho notar en el último tiempo. El regreso del crédito hipotecario y la derogación de la Ley de Alquileres son, según el especialista, los principales impulsores de esta nueva dinámica.

En una entrevista que brindó a FM Vos 94.5, aseguró que varios factores han incidido en el cambio de tendencia, siendo el más importante la llegada del crédito hipotecario. «A esto se suma la derogación de la ley de alquileres, que descontracturó un poco a los tenedores de pesos y dólares. Esa situación sirvió para revertir el panorama», dijo Irrera al principio de la nota.

El entrevistado también señaló que la baja rentabilidad de los plazos fijos ha llevado a la gente a buscar otra forma de proteger sus ahorros. «El ladrillo, aunque es una inversión a largo plazo, siempre va a marcar la diferencia», afirmó.

La preocupación por las altas tasas y el dólar

En un tono más personal, Irrera expresó su preocupación por la fluctuación de las tasas de interés y el dólar, que percibe como una forma de frenar la incipiente reactivación del sector. “Siento que, por ahí, que existe la casualidad que cuando empieza a generarse un movimiento en el mercado inmobiliario sube el dólar y las tasas, entonces como que da la sensación de que no quieren que se le vaya la plata de los bancos”, sostuvo.

Según el presidente de la Cámara Inmobiliaria, esta situación ya ha generado un estancamiento en las ventas en las últimas dos semanas, que venían con una tendencia positiva. No obstante, relativizó el impacto, señalando que la reactivación, si bien notoria, aún no alcanza los niveles deseados.

La demanda apunta a las viviendas económicas

La mayor parte de las operaciones se ha concentrado en la compra de viviendas, principalmente departamentos, y en menor medida casas. “La demanda definitivamente no se inclinó hacia los lotes. El sector de la compra y venta de terrenos ha tenido muy poco movimiento, porque no existe prácticamente el crédito para construir», remarcó el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza.

«La mayoría de las transacciones se realizan en un rango de precios que oscila entre los 50.000 y 70.000 dólares, que es el más accesible para la capacidad de pago de los compradores. Aunque existen excepciones de créditos más grandes, la mayoría de los mendocinos prefiere asumir una cuota de crédito hipotecario antes que pagar un alquiler», expresó al finalizar la comunicación.