El establecimiento presentó un espacio separado de la maternidad para que las familias que enfrentan la pérdida de un bebé puedan transitar ese momento con intimidad, acompañamiento médico y apoyo psicológico. El proyecto se enmarca en guías provinciales de buenas prácticas.
El Hospital Schestakow sumó recientemente una nueva habitación especialmente diseñada para la despedida y el acompañamiento en situaciones de duelo perinatal. Este espacio, separado de la maternidad y pensado para brindar calma e intimidad, busca contener a las familias que atraviesan la pérdida de un bebé durante el embarazo, en el nacimiento o en las horas posteriores. La iniciativa es fruto del trabajo conjunto de profesionales de distintas áreas, entre ellos la pediatra y especialista en medicina paliativa pediátrica Luciana Spertino y la licenciada en Psicología Florencia García, quienes explicaron la importancia de abordar estas situaciones desde el primer momento.
Spertino detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el objetivo central es acompañar a quienes transitan la pérdida y ofrecer un entorno adecuado para iniciar el proceso de duelo. “Acá estoy con mi compañera, que es la licenciada en psicología Florencia García, y nosotros acompañamos el proceso de duelo de estas familias que han sufrido alguna pérdida, ya sea durante la gestación, en cualquier momento de la gestación, o luego de posparto, en el período perinatal”, expresó. Según explicó, el acompañamiento puede comenzar incluso desde el diagnóstico, “ya sea si el diagnóstico es durante el embarazo o posterior”.

La profesional remarcó que la nueva habitación fue creada a partir de observar las necesidades de madres, padres y familiares en estas circunstancias. “En realidad la habitación de despedida, que es parte de nuestro proyecto, es una habitación separada de la maternidad, que lo que busca es tener un espacio de intimidad y de tranquilidad para las familias en este proceso tan doloroso, que se inicia, donde se inicia el proceso de duelo, y hemos visto que eso facilita mucho este proceso posterior para la familia”, señaló. Agregó además que el ambiente fue diseñado para reducir al mínimo cualquier factor que incremente el estrés emocional: “Es una habitación muy tranquila, con luz suave, con intimidad, no con muchos ruidos, evitando estar cerca de otras familias y de otros bebés”.
Respecto a los casos en los que se requiere este tipo de acompañamiento, explicó que existe una amplia variedad de situaciones. “A veces en el diagnóstico se puede hacer durante el embarazo, muchas veces puede pasar que el bebé haya muerto en la panza de mamá, o puede pasar que el bebé nazca vivo y luego viva algunas horas, o a veces nos pasa también a algunos bebés que mueren luego de una internación en la NEO”, manifestó. Cada proceso, destacó, es particular y demanda intervenciones específicas.
El componente psicológico es una parte esencial del proyecto y así lo explicó la licenciada Florencia García, quien subrayó que el trabajo está respaldado por normativas vigentes en Mendoza. “Este proyecto está enmarcado en nuestra provincia, en las guías de buenas prácticas que están vigentes, que hablan de todas las recomendaciones para poder acompañar estas situaciones tan complejas y tan difíciles de abordar”, señaló. Indicó además que este tipo de acompañamiento temprano “hace la diferencia de acompañamiento en el inicio de este proceso de duelo, para que este proceso de duelo no se vuelva patológico”.
García remarcó que el espacio permite que las familias cuenten con el tiempo y la contención necesarios para comenzar a transitar el camino emocional que sigue a una pérdida tan profunda. “Ayuda a estas familias a que encuentren la contención, la visibilización, que puedan darse el tiempo para hacer el proceso de duelo, de poder llorar, de poder pedir los límites que necesiten”, sostuvo. Para ella, la empatía y el reconocimiento de la situación son factores determinantes: “Esto va a ser la diferencia de cómo lo van a ir transitando”.

La psicóloga destacó también que no solo intervienen los equipos de salud, sino todas las personas que forman parte del entorno hospitalario. “Creo que eso es algo que todos los profesionales de la salud, incluso profesionales de la salud como gente que trabaja en el hospital y que acompaña a estas familias, hablando de administrativos, camilleros, porque estas familias se encuentran con un montón de gente que trabaja en el hospital, gente de la limpieza, es fundamental este acompañamiento y, obviamente, que todo este personal esté formado para poder acompañar a estas familias”, señaló.
En ese sentido, enfatizó que el dolor no puede evitarse, pero sí puede ser acompañado de manera más humana. “En realidad, el dolor no lo vamos a poder frenar ni vamos a poder invisibilizar o evitar esta situación, esto va a doler y es un proceso que lleva tiempo individual y depende de los recursos, de la red familiar, de la situación, de muchas cuestiones particulares”, expresó. Lo que sí puede modificarse, insistió, es la forma en que la familia atraviesa ese inicio del duelo: “Este acompañamiento, que las familias se sientan escuchadas, sostenidas, ayuda mucho a este inicio de proceso que es muy diferente en otras condiciones donde no se valide todo esto”.
La creación de esta habitación constituye un avance significativo en la atención perinatal, ya que permite otorgar un marco más respetuoso y empático en momentos de profundo impacto emocional. Tanto Spertino como García reafirmaron que el propósito es facilitar un entorno donde los vínculos familiares reciban cuidado, preservando la privacidad y brindando herramientas para que el proceso sea más llevadero.