Una pareja de turistas neerlandeses falleció en alta mar tras recorrer Argentina y Chile durante meses. Las autoridades reconstruyen un itinerario de 40 días que incluyó el paso por el Paso Cristo Redentor y paradas en ecosistemas clave.

La muerte de dos ciudadanos neerlandeses a bordo del crucero MV Hondius, mientras navegaban por las aguas del Atlántico Sur, ha disparado una compleja investigación epidemiológica que cruza tres fronteras. Lo que comenzó como un viaje de ensueño por Sudamérica terminó en una tragedia sanitaria que hoy mantiene en vilo a las autoridades de Mendoza, Neuquén y Misiones.

El Ministerio de Salud de la Nación, en coordinación con expertos locales, intenta descifrar una incógnita fundamental: ¿Dónde se contagiaron los llamados «pacientes cero»?

Un itinerario de 40 días por tierra

La reconstrucción de la hoja de ruta de los turistas revela un viaje extenso y variado. Según los registros migratorios, la pareja ingresó a Argentina y recorrió el país en auto durante más de un mes.

El primer hito de preocupación para la región cuyana ocurre en febrero, cuando se constató que la pareja reingresó a la Argentina por vía terrestre a través del Paso Cristo Redentor. Su paso por Mendoza es un punto crítico de la investigación, ya que los turistas venían de recorrer zonas rurales de Chile, donde el virus también tiene presencia activa.

Antes de llegar a la terminal portuaria de Ushuaia para abordar la expedición antártica, los ciudadanos europeos también visitaron Misiones —zona endémica del virus—, cruzaron por Neuquén y tuvieron un breve paso por Uruguay.

La carrera contra el período de incubación

El desafío para los infectólogos radica en la naturaleza misma del Hantavirus. El período de incubación puede extenderse hasta los 45 días, lo que hace que los síntomas aparezcan mucho después del contacto inicial con el roedor.

«El gran reto es determinar si el contagio ocurrió en el norte argentino, en los bosques chilenos o durante sus traslados terrestres», señalan fuentes cercanas a la investigación.

Aunque la principal hipótesis apunta a un contagio ambiental (por inhalación de aerosoles de roedores), la preocupación aumenta al tratarse de una zona donde circula la cepa Andes. Esta variante, común en el sur de Argentina y Chile, es la única que ha demostrado potencial de transmisión de persona a persona, lo que obliga a las autoridades a rastrear posibles contactos en hoteles y buses.

Situación actual en Mendoza y el país

A pesar de la alarma inicial, el sistema de salud mendocino y nacional ha llevado tranquilidad a la población: hasta el momento, no se han identificado casos asociados ni personas con síntomas vinculadas al recorrido de los neerlandeses.

Sin embargo, el caso del MV Hondius queda como un recordatorio de la vigilancia constante que requieren las enfermedades zoonóticas en un mundo globalizado.


Claves para entender el Hantavirus

Con información de El Sol – Clarín y La Nación.