Los nuevos microrobots magnéticos fueron diseñados para desplazarse por el interior de los vasos sanguíneos con ayuda de algoritmos de inteligencia artificial. La tecnología busca facilitar procedimientos en zonas profundas del organismo y ofrecer una alternativa más precisa para el tratamiento de coágulos.
Cómo funcionan los microrobots desarrollados en Canadá
El proyecto fue presentado por investigadores de Concordia University, quienes crearon dispositivos blandos fabricados con materiales biocompatibles y partículas magnéticas. Los microrobots se fijan a la punta de catéteres o guías utilizadas en intervenciones médicas.
Su movimiento se controla mediante un imán permanente instalado en un brazo robótico de seis ejes. Desde el exterior del cuerpo, el sistema permite doblar, orientar y desplazar el dispositivo a través de recorridos complejos sin necesidad de contacto directo, incluso en zonas donde la navegación suele resultar más difícil.
La propuesta apunta especialmente a regiones neurovasculares profundas. Además de la flexibilidad de los materiales utilizados, toda la electrónica permanece fuera del organismo, una característica que simplifica el diseño del sistema y reduce la presencia de componentes rígidos dentro del cuerpo.
El aporte de la inteligencia artificial en la navegación
La principal innovación está en el uso de algoritmos de aprendizaje profundo. Uno de los modelos calcula cómo responderá el microrobot frente a factores como la fuerza magnética, la gravedad y la corriente sanguínea, mientras otro analiza imágenes captadas por cámaras de alta velocidad.

Gracias a ese procesamiento, el sistema identifica la posición exacta del dispositivo en tiempo real y corrige automáticamente su trayectoria. Esto permite mantener recorridos más estables y disminuir la necesidad de intervenciones manuales durante la navegación.
Durante las pruebas realizadas en canales transparentes que imitaban vasos sanguíneos humanos, la plataforma logró hasta un 77% menos de correcciones que los métodos convencionales. Los resultados fueron publicados en la revista Smart Materials and Structures y muestran el potencial de la robótica médica y la IA para futuras intervenciones mínimamente invasivas.
Fuente: La 100