Lucas Exequiel Figueroa, un hombre de 32 años que no regresó a prisión luego de una salida transitoria, terminará de cumplir su condena bajo arresto domiciliario tras resultar gravemente herido en un ataque a balazos ocurrido en Mar del Plata. La decisión judicial se basó en el delicado estado de salud que presenta luego de la emboscada.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 28 de marzo, cuando un grupo de entre cuatro y cinco personas descendió de un vehículo y efectuó más de 20 disparos contra Figueroa en la calle Fray Luis Beltrán. La víctima recibió impactos en el abdomen, el pecho, un codo y ambas manos.
Tras el ataque, la Cámara de Apelación y Garantías resolvió que continúe detenido en la vivienda de su madre, en Quequén, con monitoreo electrónico. Los jueces consideraron que las limitaciones del Servicio Penitenciario y las secuelas físicas hacen incompatible su permanencia en una unidad carcelaria.
La investigación apunta a un ajuste de cuentas
Según la principal hipótesis de los investigadores, el ataque estaría relacionado con una disputa iniciada en 2018 entre Figueroa y la banda conocida como «Los Cabitos». En aquel episodio, el hombre mató a Lucas Iván Cabito durante un enfrentamiento en el que la Justicia determinó que actuó en legítima defensa, por lo que fue absuelto en 2022.
Sin embargo, tiempo después volvió a quedar detenido por otras causas y este año obtuvo una salida transitoria desde la Unidad Penal de Batán. El 9 de febrero debía regresar al penal, pero incumplió el beneficio y quedó prófugo por orden judicial.
Los informes médicos incorporados al expediente indican que Figueroa sufrió lesiones que comprometieron el páncreas, fue sometido a una esplenectomía, presenta una colostomía, conserva proyectiles alojados en ambas manos y en un antebrazo, perdió movilidad en una de sus manos y es considerado un paciente inmunodeprimido.
Además, la Dirección de Salud Penitenciaria advirtió que la Unidad Penal N° 37 no cuenta con el tratamiento de inmunización que necesita ni con las condiciones para garantizar la atención especializada requerida. Ese informe fue determinante para que la Justicia autorizara que continúe cumpliendo la condena bajo arresto domiciliario.