La Justicia dictó una sentencia por el robo, muerte y faenamiento de un equino en Bowen. El fallo incorpora el delito de crueldad animal junto al abigeato y fija nuevas reglas de conducta para los condenados.

La Justicia de la Segunda Circunscripción Judicial de Mendoza dictó una sentencia considerada histórica en materia de derecho animal al condenar a dos personas por el robo, muerte y faenamiento del caballo Petizo, un hecho ocurrido en Bowen que generó una profunda conmoción en la comunidad.

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el abogado querellante de la ONG PEMPA, Jerónimo Allende, destacó el alcance del fallo y aseguró que marca un precedente para futuras causas en el sur provincial.

«Es histórico porque no lo habíamos logrado anteriormente en el sur provincial», afirmó el letrado, quien acompañó a la familia del animal durante todo el proceso judicial. «Nadie va a devolver la vida de Petizo y el dolor de su familia, pero esta sentencia sienta bases para lo que viene», agregó.

Allende explicó que Petizo no era solamente un caballo para sus dueños, sino un integrante más de la familia. En particular, mantenía un fuerte vínculo con Lorena, una adolescente de 14 años, con quien compartía actividades cotidianas y formaba parte de su proceso de rehabilitación.

«En este caso, Petizo era parte de la familia, era un miembro más», señaló el abogado. Además, recordó que el equino desapareció a fines de mayo y que, tras una intensa investigación, un allanamiento permitió encontrar sus restos junto con elementos que permitieron confirmar su identidad, entre ellos el bozal y la cadena identificatoria.

El abogado querellante de la ONG PEMPA, Jerónimo Allende, destacó el alcance del fallo y aseguró que marca un precedente para futuras causas en el sur provincial

La investigación avanzó con la participación de la Fiscalía y la querella, que reunió testimonios y distintas pruebas. Según Allende, «las pruebas eran tan contundentes que se dictó esta sentencia, esta condena histórica».

El fallo condenó a dos personas por el delito de abigeato en concurso real con crueldad animal, una figura que, según explicó el abogado, representa un avance respecto de resoluciones anteriores, donde generalmente solo se juzgaba el robo de ganado.

«Anteriormente quizás solo se condenaba por abigeato; el sufrimiento que sufrió Petizo quedó manifestado en la audiencia», sostuvo.

Además, existe una tercera persona que continúa siendo investigada por presunto encubrimiento y cuya situación procesal todavía no fue resuelta.

Si bien las penas son de ejecución condicional, la sentencia establece estrictas reglas de conducta para los condenados durante tres años. Entre ellas se encuentran la prohibición de cometer nuevos delitos, restricciones de acercamiento a la familia damnificada y la inhabilitación para mantener cualquier tipo de contacto con equinos durante ese período.

También deberán afrontar una reparación económica de carácter simbólico. «Nadie va a devolver la vida de Petizo, pero existe una reparación simbólica y económica», expresó Allende.

El abogado explicó además que, si durante el plazo de cumplimiento de las reglas de conducta alguno de los condenados incurre en un nuevo delito o incumple las condiciones impuestas por la Justicia, la condena condicional podrá ser revocada y transformarse en una pena de cumplimiento efectivo.

Para la querella y la ONG PEMPA, el fallo constituye un paso importante en el reconocimiento de los animales como seres sintientes y en la consolidación de una jurisprudencia que contemple no solo el daño patrimonial, sino también el sufrimiento causado a los animales víctimas de hechos de crueldad.