Desde la Asociación de Trasplantados del Sur de Mendoza denunciaron demoras de hasta dos meses en la provisión de inmunosupresores por parte de obras sociales y mutuales. Advierten que la falta de la medicación puede provocar la pérdida del órgano trasplantado.

La Asociación de Trasplantados del Sur de Mendoza manifestó su preocupación por las demoras que registran distintas obras sociales y mutuales en la entrega de medicamentos inmunosupresores, indispensables para la supervivencia de quienes recibieron un trasplante. Según denunciaron, la situación se agravó durante el último año y ya afecta a pacientes que se ven obligados a compartir la medicación para no interrumpir sus tratamientos.

En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Valeria Mansilla, trasplantada de corazón e integrante de la asociación, explicó que los retrasos ponen en riesgo la salud de numerosos pacientes.

«Estamos teniendo problemas con la entrega en tiempo y forma de los inmunosupresores. La mayoría de las mutuales no entregan los remedios o los entregan con muchos meses de demora», afirmó.

La mujer explicó que estos medicamentos deben tomarse todos los días y de manera permanente para evitar el rechazo del órgano trasplantado.

«La espera hace que tengamos que convidarnos remedios entre nosotros para no perder el órgano», señaló. Según relató, anteriormente los pacientes contaban con una pequeña reserva de medicación para afrontar eventuales demoras, pero esa posibilidad ya desapareció debido a la continuidad de los retrasos.

«Antes teníamos una reserva de medicamentos, pero ya se terminó y ahora tenemos que ayudarnos entre nosotros», indicó. Mansilla aseguró que existen casos de personas que permanecen desde hace semanas sin recibir la medicación correspondiente e incluso pacientes que iniciaron acciones judiciales para reclamar la cobertura.

Valeria Mansilla, trasplantada de corazón e integrante de la asociación, explicó que los retrasos ponen en riesgo la salud de numerosos pacientes

«Hay personas que iniciaron acciones judiciales y recursos de amparo, pero mientras tanto la espera sigue siendo muy larga», explicó. La situación, remarcó, resulta especialmente grave porque los inmunosupresores no pueden ser reemplazados por otros medicamentos y su costo hace prácticamente imposible adquirirlos de manera particular. «Si no tomamos inmunosupresores, perdemos el órgano y tenemos que volver a entrar en lista de espera», advirtió.

Frente a este escenario, pacientes y familiares convocaron a una movilización en la ciudad de Mendoza para visibilizar la problemática y reclamar respuestas de las obras sociales y los organismos responsables.

«Nos vamos a movilizar en Mendoza para que esta situación se conozca y podamos obtener una respuesta», sostuvo. Durante la entrevista, Mansilla también compartió su historia personal. El próximo 12 de octubre cumplirá cuatro años de haber recibido un trasplante de corazón y contó que el órgano pertenecía a Fabricio Domínguez, un joven futbolista mendocino.

Con el paso del tiempo decidió contactar a la familia del donante y hoy mantienen un vínculo muy estrecho. «Recibí mi corazón de Fabricio Domínguez y hoy su familia también es mi familia», expresó con emoción.

La entrevistada destacó que ese acompañamiento fue fundamental durante su recuperación y afirmó que la donación de órganos representa una nueva oportunidad de vida para muchas personas.

Finalmente, reiteró el pedido para que las obras sociales garanticen el acceso permanente a la medicación y eviten que los pacientes trasplantados deban enfrentar un riesgo que, aseguró, puede evitarse con la entrega oportuna de los tratamientos.