El gobierno nacional puso en marcha la reglamentación que habilita y simplifica las exportaciones en el régimen de envíos postales internacionales y couriers «puerta a puerta», una medida orientada a facilitar el comercio exterior para pymes, artesanos y emprendedores locales.
La normativa unifica los criterios operativos para importaciones y exportaciones, eliminando las restricciones de monto anual —que anteriormente se ubicaban en torno a los 300.000 dólares— y los topes por despacho individual del esquema Exporta Simple. Si bien esta apertura representa una plataforma ágil para firmas vinculadas al comercio electrónico con penetración internacional, desde el sector especializado en comercio exterior señalan que el impacto en el volumen total despachado será moderado debido a la tarifa del transporte aéreo.
Fabrixio Pedrosa, presidente de la filial Mendoza del Centro de Despachantes de Aduana (CDA) de la República Argentina, analizó el alcance real de la medida para las economías regionales, el factor de los fletes e hizo un llamado de atención a las autoridades sobre los mecanismos de fiscalización.
Flexibilización normativa y el factor del transporte aéreo
La unificación de las operaciones courier elimina las trabas burocráticas previas, aunque la escala de los fletes aéreos mantiene los grandes volúmenes en la vía marítima o terrestre. «Existía un régimen denominado Exporta Simple que contaba con ciertas limitaciones en cuanto a los montos anuales acumulados y el pesaje permitido por envío. Con la nueva reglamentación se unificó todo el esquema de envíos courier tanto para importación como para exportación, eliminando los techos de valores que estaban prefijados. Sin embargo, todo lo que corresponde al puerta a puerta está atado de manera directa al transporte aéreo. La verdadera limitación que tienen estas operaciones no provenía de una traba burocrática del Gobierno, sino de un aspecto meramente económico: el flete aéreo es sumamente costoso para cargas de gran volumen o peso elevado», aclaró Fabrixio Pedrosa al inicio de la nota.
«Hay que considerar que más del 80% del comercio mundial se mueve por vía marítima por una estricta cuestión de escala. Por este motivo, entendemos que si bien la medida facilita enormemente la operatoria a quienes venden por plataformas de e-commerce o envían productos de nicho, el efecto general sobre los volúmenes totales de exportación no va a generar un cambio drástico. Lo que sí podría resultar sumamente interesante para potenciar las economías de la provincia es si en algún momento se habilita este mismo esquema simplificado por vía terrestre para canalizar envíos directos a través de Chile», resaltó.

Competitividad de origen, aranceles y la necesidad de fiscalización
El nuevo marco no altera los derechos de aduana en los países de destino, pero exige sostener los controles en frontera para evitar desvíos en el uso de los canales simplificados. «Es importante aclarar que ninguna normativa emitida en la Argentina puede modificar las alícuotas o aranceles de ingreso que aplica un tercer país a nuestras mercaderías. No obstante, casi todas las naciones cuentan con regímenes especiales y franquicias para encomiendas postales. En cuanto a nuestro país, la exportación general no paga derechos aduaneros desde hace tiempo, salvo la soja y contados productos del agro. Por ende, la competitividad final seguirá dependiendo principalmente del costo logístico del envío y del valor del producto puesto en destino», aseguró Pedrosa en medio de la entrevista que brindó a FM Vos 94.5.
«Donde sí ponemos un énfasis muy claro desde el Centro de Despachantes de Aduana es en el aspecto de los controles. Los esquemas simplificados, al agilizar los procesos de despacho, suelen ser buscados por sectores con objetivos oscuros o vinculados a ilícitos como el narcotráfico. Por esa razón, la advertencia que trasladamos de manera formal a las autoridades aduaneras es que no se debe relajar la fiscalización. Es un régimen positivo, pero requiere mantener los controles adecuados para evitar que una herramienta ágil se transforme en un problema complejo», consideró.
Sectores beneficiados y la tracción del comercio electrónico
Las empresas con nichos de mercado definidos, productos de alto valor agregado y oferta en tiendas digitales representan el perfil con mayor potencial de aprovechamiento. «El nuevo sistema se encuentra plenamente operativo y las empresas que cuenten con plataformas de comercio electrónico y campañas de promoción en el exterior van a capitalizar esta herramienta. Ya veíamos casos muy interesantes bajo el esquema anterior, como pymes dedicadas a la confección y exportación de calzado artesanal para bailarines de tango que enviaban su producción directamente al cliente final en Europa o Estados Unidos a través de courier», comentó el titular de la filial Mendoza del Centro de Despachantes de Aduana.
«El apalancamiento en plataformas masivas de e-commerce abre una ventana de oportunidad concreta para los emprendedores y pymes mendocinas que buscan testear mercados o colocar partidas pequeñas sin asumir los costos de una exportación tradicional en contenedor. Contar con una herramienta desregulada y sin topes anuales es un avance beneficioso para consolidar la presencia de productos argentinos en el exterior, siempre dentro de un marco de previsibilidad y control», opinó al cierre de la comunicación.